EL PUERTO DE MONTEVIDEO ES URUGUAYO
POR LA SOBERANÍA NACIONAL, LA REVOCACIÓN DE LA CONCESIÓN Y EN DEFENSA DEL PROLETARIADO PORTUARIO
RedContactoSur ante el conflicto portuario y la política del Gobierno de Yamandú Orsi
El Puerto de Montevideo pertenece al pueblo uruguayo.
No es una mercancía.
No es patrimonio de una multinacional.
No puede ser administrado en función de los intereses del capital transnacional.
No puede convertirse en una fuente permanente de negocios privados mientras el Estado limita la capacidad de lucha del proletariado que sostiene con su trabajo la actividad portuaria.
Desde RedContactoSur afirmamos con absoluta claridad:
¡EL PUERTO DE MONTEVIDEO DEBE SER URUGUAYO!
¡POR LA RECUPERACIÓN DE LA SOBERANÍA PORTUARIA!
¡POR LA REVISIÓN Y REVOCACIÓN DE LA CONCESIÓN A KATOEN NATIE!
La defensa del Puerto de Montevideo no es solamente una cuestión económica.
Es una cuestión de soberanía nacional.
Y cuando hablamos de soberanía, hablamos de quién tiene el control efectivo sobre las infraestructuras estratégicas de la República Oriental del Uruguay.
UNA CONCESIÓN QUE DEBE SER REVISADA Y REVOCADA
Durante el gobierno de Luis Lacalle Pou se acordó la extensión de la concesión de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), vinculada a la multinacional belga Katoen Natie, hasta 2081.
Desde RedContactoSur consideramos que una concesión de semejante duración sobre una infraestructura estratégica debe ser sometida a una revisión política, jurídica, económica y soberana.
Y sostenemos una posición concreta:
La concesión debe ser revocada y el control estratégico del Puerto de Montevideo debe volver plenamente al Estado uruguayo, bajo una administración pública y al servicio del pueblo.
No aceptamos que el futuro de una infraestructura fundamental para el comercio exterior uruguayo quede condicionado durante décadas por los intereses de un operador transnacional.
El puerto debe servir al desarrollo nacional.
Los recursos generados por el puerto deben beneficiar al pueblo uruguayo.
Y las decisiones estratégicas deben estar bajo control soberano.
EL PUERTO NO SE ENTREGA
Por eso rechazamos también la resolución del Gobierno de Yamandú Orsi que establece servicios mínimos frente al conflicto entre la TCP y el sindicato portuario.
El Gobierno sostiene que no declaró la esencialidad.
Pero cuando se establecen operaciones y dotaciones mínimas obligatorias para garantizar la continuidad de la actividad, la pregunta política resulta inevitable:
¿Qué diferencia material existe entre no declarar formalmente la esencialidad y limitar en los hechos la capacidad de huelga del proletariado?
Una huelga que no puede afectar efectivamente la actividad económica corre el riesgo de convertirse en una huelga administrada.
Y desde una perspectiva marxista-leninista, vaciar de capacidad efectiva la huelga significa debilitar una herramienta histórica de la lucha de clases.
Por eso nuestra posición es inequívoca:
Estamos del lado del proletariado portuario.
¿DE QUÉ LADO SE COLOCA EL ESTADO?
La pregunta es inevitable:
¿Debe el Estado garantizar prioritariamente el derecho de huelga del proletariado o garantizar la continuidad de las operaciones de grandes empresas que actúan en un sector estratégico de la economía nacional?
Para RedContactoSur la respuesta es clara.
El Estado debe defender la soberanía nacional y los derechos del proletariado.
No puede utilizar su poder para garantizar que una empresa continúe operando mientras limita la capacidad de lucha de quienes producen la riqueza.
El proletariado portuario no es el enemigo.
El proletariado no es responsable de las concesiones.
No es responsable de los acuerdos con el capital extranjero.
No es responsable de la privatización o extranjerización de sectores estratégicos.
El proletariado está defendiendo sus derechos.
ORSI Y LA CONTINUIDAD HISTÓRICA DEL MPP
Aquí comienza una discusión política inevitable.
Yamandú Orsi proviene del Movimiento de Participación Popular (MPP) y llegó a la Presidencia como representante del Frente Amplio.
Por eso preguntamos:
¿QUÉ CAMBIÓ REALMENTE?
Si bajo un gobierno identificado con la izquierda se mantienen estructuras económicas heredadas de gobiernos de derecha y, además, se limita la capacidad de huelga del proletariado para garantizar la continuidad de las operaciones empresariales, entonces corresponde preguntarse si estamos ante una transformación real o simplemente ante una nueva administración de las mismas relaciones de poder.
Desde nuestra perspectiva, el problema no es solamente Orsi.
Es una concepción política.
Una concepción basada en la conciliación entre el Estado, el capital y el proletariado.
MUJICA Y LA CONCILIACIÓN DE CLASES
José “Pepe” Mujica fue presentado durante décadas como uno de los grandes referentes de la izquierda latinoamericana.
Desde una perspectiva marxista-leninista, esa caracterización debe ser discutida.
Mujica defendió en numerosas oportunidades la necesidad de construir alianzas y entendimientos con empresarios y sectores del capital productivo.
Desde nuestra concepción, allí aparece una contradicción fundamental.
El capital y el proletariado no poseen los mismos intereses de clase.
El capital busca acumulación y rentabilidad.
El proletariado lucha por sus condiciones de existencia y por su emancipación.
Por eso, cuando una corriente que se reivindica de izquierda coloca la conciliación permanente con el empresariado como estrategia de gobierno, desde nuestra perspectiva se ubica en el terreno del reformismo y la conciliación de clases, no de la transformación revolucionaria.
CAMBIAR PARA QUE NADA CAMBIE
La pregunta vuelve a ser:
¿Cambiar para qué?
¿Para transformar las relaciones de poder?
¿Para recuperar los sectores estratégicos?
¿Para terminar con la dependencia del capital transnacional?
¿Para que el proletariado tenga verdadero poder económico y político?
¿O para administrar el capitalismo dependiente con un discurso progresista?
Porque si las multinacionales continúan controlando posiciones estratégicas, si las grandes concesiones permanecen intactas y si el Estado limita la capacidad de lucha del proletariado, entonces podemos estar ante:
CAMBIAR LAS CARAS PARA CONSERVAR LAS MISMAS RELACIONES DE PODER.
EL ANTECEDENTE DE LA INTENDENCIA DE MONTEVIDEO
Esta discusión tampoco comienza con el Puerto.
Para RedContactoSur debe analizarse la experiencia de gobierno del MPP y, particularmente, la Intendencia de Montevideo durante la administración de Ricardo Ehrlich, dirigente vinculado al MPP.
Durante aquella administración se produjeron diversos conflictos con sectores del movimiento sindical municipal.
Para nosotros, esos episodios forman parte de una contradicción política más amplia:
cuando una fuerza surgida de la historia de las luchas populares llega a administrar el Estado, comienza a enfrentarse con sectores del propio proletariado organizado.
No se trata de presentar cada conflicto como idéntico.
Se trata de observar una tendencia política:
la administración del Estado capitalista termina imponiendo límites a la lucha del proletariado, aun cuando quienes administran ese Estado provengan de tradiciones políticas vinculadas históricamente a las luchas populares.
UNA MIRADA NECESARIA DENTRO DEL FRENTE AMPLIO
Esta crítica no pretende atribuir al conjunto del Frente Amplio las decisiones del actual Gobierno.
Dentro del Frente Amplio existen sectores, militantes y corrientes políticas con una larga tradición de defensa del proletariado, de los derechos sindicales, de la soberanía nacional y de las luchas populares.
Por eso nuestra crítica está dirigida fundamentalmente a la conducción encabezada por Yamandú Orsi, a la orientación que expresa el MPP en el Gobierno y a una concepción que, desde nuestra perspectiva, privilegia la conciliación con el gran capital por encima de la lucha del proletariado.
La unidad de la izquierda no significa renunciar al debate.
Tampoco significa aceptar como inevitables políticas que mantengan estructuras económicas heredadas de gobiernos de derecha.
Por eso convocamos a todos los sectores populares y de izquierda del Uruguay, incluidos quienes dentro del Frente Amplio no compartan esta orientación, a defender:
el derecho de huelga;
la soberanía nacional;
el patrimonio público;
y la capacidad de lucha del proletariado.
LA CONCILIACIÓN DE CLASES NO ES LA REVOLUCIÓN
Aquí está nuestra diferencia fundamental.
La revolución no se construye mediante la conciliación de clases.
La contradicción entre capital y proletariado no desaparece porque un gobierno progresista llegue al poder.
Mientras exista explotación capitalista:
el capital continúa siendo capital.
el proletariado continúa siendo proletariado.
La lucha de clases continúa existiendo.
La emancipación del proletariado no puede ser delegada en quienes administran el sistema que lo explota.
La transformación revolucionaria exige organización, conciencia de clase, unidad del proletariado y capacidad para disputar el poder económico y político.
LA REVOLUCIÓN ES LUCHA DE CLASES
Para RedContactoSur, reconocer la lucha de clases no significa promover un enfrentamiento irracional.
Significa reconocer una realidad histórica.
Cuando el Estado limita la capacidad de huelga del proletariado para garantizar la continuidad de una empresa, nuestra posición no puede ser neutral.
Estamos del lado del proletariado.
Cuando el capital transnacional pretende conservar posiciones privilegiadas sobre infraestructuras estratégicas, nuestra posición tampoco puede ser neutral.
Estamos del lado de la soberanía nacional.
Y cuando se pretende presentar la conciliación con el gran capital como una política de izquierda, nuestra respuesta también es clara:
LA REVOLUCIÓN NO ES CONCILIACIÓN DE CLASES.
LA REVOLUCIÓN ES LUCHA DE CLASES.
NO QUEREMOS CAMBIAR ADMINISTRADORES: QUEREMOS CAMBIAR LAS RELACIONES DE PODER
RedContactoSur no nació para defender administradores del sistema.
Nació para comunicar las luchas de los pueblos.
Por eso afirmamos:
No queremos una izquierda que administre la explotación con rostro progresista.
No queremos una izquierda que transforme la lucha de clases en diálogo permanente con el gran capital.
No queremos gobiernos que pidan paciencia al proletariado mientras garantizan seguridad y continuidad a las multinacionales.
Queremos una política que coloque al proletariado y al pueblo organizado como protagonistas de su propia historia.
EL PUERTO ES DEL PUEBLO URUGUAYO
Por todo lo expuesto, RedContactoSur reafirma:
¡EL PUERTO DE MONTEVIDEO DEBE SER URUGUAYO!
¡POR LA RECUPERACIÓN DE LA SOBERANÍA PORTUARIA!
¡POR LA REVISIÓN Y REVOCACIÓN DE LA CONCESIÓN A KATOEN NATIE!
¡NINGÚN DECRETO CONTRA EL DERECHO DE HUELGA!
¡SOLIDARIDAD CON EL PROLETARIADO PORTUARIO!
¡NO A LA CONCILIACIÓN CON EL GRAN CAPITAL!
¡POR LA SOBERANÍA NACIONAL Y LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA!
¡POR LA ORGANIZACIÓN Y LA LUCHA DEL PROLETARIADO!
La lucha no se decreta.
La lucha no se suspende desde un ministerio.
La lucha se organiza.
La lucha se conciencia.
La lucha se construye colectivamente.
Y se sostiene en la unidad del proletariado y de los pueblos.
Por y con los pueblos.
La verdad tal cual es.
REDCONTACTOSUR
Lic. Rubén Suárez
Director RedContactoSur
Responsable de Comunicación – Derechos Humanos
Secretaría de Derechos Humanos – CTA Autónoma
Luis García
Guardias Gremiales



