miércoles, 1 de noviembre de 2017

Ley de Riego en Uruguay

LEY DE RIEGO Y EL PRECIO DE SER MUDO
Sorpresivamente –al igual que la mayoría de los uruguayos- nos encontramos con la aprobación de modificaciones sustanciales a la Ley 16.858 del año 1997 denominada Ley de Riego con Destino Agrario y que ahora todo el mundo denomina simplemente Ley de Riego. No soy un tipo desinformado ni distraído, soy una persona bastante informada de todos los aconteceres nacionales y me atrevería a decir hasta mundiales. 
En este marco analice la ley, lo que pretendía, sus resultancias, lo que dicen sus opositores o quienes mantienen dudas y la conclusión es clara; se trata de una excelente ley. No sé si se trata de un antes y un después en materia agrícola en el país como afirmara el Ministro de Ganadería en algún momento, pero se trata de una medida legislativa muy relevante.
Somos un país esencialmente agroexportador y seguiremos siéndolo porque es allí donde tenemos nuestras mayores ventajas competitivas. Algunos dicen ligeramente que tenemos una primarización de nuestras exportaciones sin tomar en cuenta el alto valor agregado que demandan estas actividades (mano de obra directa e indirecta, maquinaria, insumos, etc), pero es otra discusión de la que no quiero ingresar.
Desarrollar un país tiene muchísimas vertientes. Dos de ellas son; la inversión (que ha sido el ancla del motor económico de los gobiernos frenteamplistas) y la competitividad, léase como la capacidad de producir bienes y servicios en cantidad y a costos eficientes con el resto del mundo. Esta ley apunta a fortalecer ambas cosas.
Es necesario ser competitivo si queremos construir el “Uruguay Productivo”. Esto no es subir el tipo de cambio, es mucho más que eso. Y esta ley aporta mucho a la competitividad favoreciendo y alentando el riego en las actividades agropecuarias, a través de la construcción de embalses y represas. 
En Uruguay llueve unos 1.300 litros por metro cuadrado al año, de la que el 40% se escurre por ríos, arroyos, cañadas, con suerte los mejores suelos en el Uruguay pueden almacenar 15 a 20 días de agua en el verano. Las lluvias lamentablemente son intermitentes y en esta materia podemos hacer dos cosas; o le rezamos al Dios Sol para que nos provea de lluvias suficientes para que nuestras cosechas sean fértiles y productivas o aplicamos la tecnología que otros ya aplican para tener riego en forma suficiente para mejorar nuestros rendimientos y productividad. 
Ser más competitivo, con los mismos recursos hacer más, producir más, lo que nos redunda en menores costos por lo que resulta más fácil colocar nuestra producción en el exterior.
En los últimos 10 años Uruguay cuatriplicó su producción agrícola. Pasó de tener 400.000 hectáreas a 1.600.000 hectáreas y el riego representa el 20% del total del área (220.000 hectáreas, de la que los arroceros se llevan la gran parte). Esto significa que la gran mayoría trabaja como los indígenas, rezan para que haya lluvia.
Para “capturar” una parte de ese 40% de agua que se “escurre” son necesarias las represas (minirepresa) que permitan “almacenar” el agua de lluvia para utilizarla de forma más eficiente.
La ley da un marco adecuado de facilidades para que productores, vecinos e inversores realicen estas inversiones, juntándose de forma de realizar un aprovechamiento de los recursos hídricos. En este sentido a través de las Sociedades Agrarias de Suelo y un marco de incentivos se abre la posibilidad de nuevas inversiones que generan un círculo virtuoso de trabajo y crecimiento, que ha sido el sustento de todos estos años. No solo el gobierno se juega a UPM como dicen, también se trabaja en otras áreas para generar más y mejores oportunidades laborales.
Hay preocupaciones medioambientales, como siempre pasa cada vez que el humano mete mano en la naturaleza para generar desarrollo, es la historia de la humanidad. Que las represas interrumpen el curso de los rìos transformando rìos en lagos, perdiendo biodiversidad fluvial, peces, monte ribereño, plantas acuàticas sustituidos por otros ecosistemas. Que si ademas hay fertilizacion agricola exesiva las represas pueden agravar ese problema. 
Son preocupaciones legítimas, pero algunos se olvidan que antes de esta ley está la Ley de Cuidado y Conservación de Suelos Agrícolas; la Ley de Ordenamiento Territorial (tan resistida pero de fundamental importancia) y la Ley Nacional de Aguas, que no nacieron para dejar huérfano estos cuestionamientos. En última instancia siempre que hay algún desarrollo por mínimo que sea hay alteración del medio ambiente, con ese criterio deberíamos prohibir los autos y vivir de la caza y de la pesca, que parece ser la propuesta de algunos. Que el desarrollo productivo sea compatible con el medioambiente en estándares razonables, eso es lo que pedimos y creo que la normativa vigente protege razonablemente ese concepto.
Después vienen los cuestionamientos que rayan con lo delirante que se está “privatizando el agua”. 
La política de aguas sigue absolutamente en manos del Estado, controlada por él y de acuerdo a la normativa que el país se da. OSE, el Ministerio de Ordenamiento Territorial y la Dirección de Aguas siguen comandando el barco con más facultades que antes. Se permiten inversiones para que una pequeña parte de las lluvias sea mejor aprovechada. Decir que eso es dejar el “agua en manos privadas o “del capital financiero trasnacional” resulta tóxico.
No son argumentos serios, pero dan manija y cuando hay desinformación… todo se presta a cualquier cosa. Más cuando parecemos mudos.
Algunos integrantes del gobierno confunden a veces “perfil bajo”, “trabajo serio” con una rutina casi administrativa de su función como gestores públicos, se olvidan que esto es política. Este es un problema importante que da alimento a las fieras, que embrutece la calidad de la discusión política y dificulta el buen transitar de nuestros aciertos.


 Gerardo Gadea -Ruben Suarez
   




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Apoyo a presidencia de Uruguay

El Consejo Nacional e Internacional de la Comunicacion Popular expresa su apoyo a la decisión del Presidente de la República Oriental del ...