La comunicación: el engaño
Las operaciones de información que según la escuela de guerra del ejercito de los
EE.UU., en un documento confidencial de octubre del 2011 decía: “las operaciones de
información (O.I.) tienen como objetivo influir en el comportamiento de las audiencias,
es decir cambiar su capacidad para tomar decisiones, mientras se protege la capacidad
del lado amigo para tomar decisiones correctas”.
Tal vez aun muchos no se han dado cuenta que estas guerras, estas pequeñas, pero
desbastadoras guerras como lo fueron y son las guerras de Viet Nam, Afganistán, Irak, Siria,
Líbano, la guerra de los Balcanes, todas tuvieron un principio en la guerra comunicacional. Esta
guerra de Rusia y Ucrania, que hoy se está desarrollando en Europa es la guerra de las
mentiras, del engaño, el que NO cree ni se prepara para ello pierde. Esto es lo que se llama la
“guerra de las comunicaciones”, “la guerra de la información o de la contra información”. Esa
es la guerra de la mentira y del engaño, del desprestigio y el engaño, es con esto que se
siembra la duda para tratar de conquistar a tanto a tu amigo, como al indiferente. La cizaña
entre “tus amigos y aliados”, en este caso pueblos enteros, servirá para crear discordia que
pueda llevar a la división de un frente.
La guerra de la “mentira y el engaño” no es nueva, es tan vieja como la guerra misma. Tal
cual la sentimos y observamos hoy, podemos decir que se origina en 1913, antes de los
comienzo de la primera guerra mundial. Los ingleses y americanos van aprendiendo el arte del
decir sin decir nada. El arte de mentir, aun diciendo la verdad, pues la misma es sacada de un
contexto.
En nuestro país la dictadura cívico militar, ejerció la comunicación como un medio de
destrucción sicológica hacia los jóvenes y no tan jóvenes. Eso no empezó con la dictadura sino
mucho antes. En la campaña electoral de 1971 –año de la fundación del Frente Amplio- quien
puede y desea, hoy puede leer en Google, la “guerra” de información y comunicación que
protagonizo la derecha total contra el Frente Amplio. Las bombas en si no te comen la cabeza,
si te la estropea la mala y disparatada información comunicada de exprofeso.
En Ucrania, hace ya mucho tiempo, aun antes de la caída del campo Socialista, los EE.UU. y la
OTAN trataban de reflotar el odio hacia los rusos. Hace unos 10 años con el odio a flor de
labio y un fusil en la mano se desata un hecho contra los rusos parlantes de Ucrania,
cuando en el 2014 los grupos nazis ucranianos, incendiaron el 2 de mayo del 2014, la
casa de los sindicatos de Odessa, provocando con dicho incendio decenas de muertos
de sindicalistas ucranianos. Los fascistas y nazi, ya tenía creada su “Gestapo”
cometiendo asesinatos por miles de rusos parlantes, aun de mujeres y niños.
Toda esta trama de la provocación de Ucrania hacia Rusia había comenzado hace ya
más de 30 años, La caída de la URSS, en 1992 reavivo viejos proyectos como lo son
“Harvard” y “Georgetown” del Departamento de Estado, la CIA, la USAID, la OTAN y
porque no también algunos organismos internacionales emparentados con la propia
ONU, como lo son UNESCO, UNICEF, Reporteros sin frontera y Médicos sin Fronteras,
pero también hay ONG que según dicen trabajan en favor de los más desposeídos de
este mundo. Ambos proyectos junto a otros de cómo realizar la “comunicación y
propaganda” estaban destinados al debilitamiento primero de la URSS y todo el campo
socialista, hoy está enfocado a varios países, que son los que hacen que los EE.UU.
pierda su hegemonía a nivel mundial. Pudieron desbastar a Yugoslavia, a Afganistán, a
Irak, a Libia. Ocuparon y crearon cientos de bases militares a lo largo y ancho del
mundo. La Justicia se aplicaba a todos menos a los soldados americanos y los que
estaban bajo “su protección”, ejemplos son los que sobran. Desde los bombardeos
indiscriminados a Hanoi, Viet Nam, por parte de los bombarderos B1 de los EE.UU.,
cinco embajadas y dos hospitales. En un solo día murieron decenas de médicos y
enfermeros, amén de pacientes. También murió un diplomático Francés. En Saigón el
jefe de policía le pega un tiro en la cabeza a un detenido delante de las cámaras de
televisión y corresponsales de la prensa. Y el Agente Naranja, las bombas de Napal, el
incendio de aldeas, cuyo emblema podría ser My Lai. En Afganistán, murieron fruto de
los bombardeos de la OTAN, los EE.UU. y sus aliados cientos de miles de civiles. En
Yemen, Libia, en Irak, en Siria, en Nigeria, en Angola, el Congo aquí pienso en el
asesinato de Patrice Lumunba. También se podría hablar de Colombia, Bolivia, El
Salvador, Haití con un Presidente asesinado en plena ciudad, Nicaragua, Brasil,
podríamos seguir. De quien no me quiero ni olvidar ni pasar por alto es de Palestina,
la HEROICA. La que tiene decenas de miles de muertos, es decir asesinados, los que
viven casi como en la edad de piedra porque los valientes soldados israelíes los
bombardean destruyendo todo a su paso. ¿Sera por el gas que hoy Europa le quiere
comprar a Israel y está en la franja costera de Palestina?
Seguro que toda guerra es terrible, inhumana, sangrienta, cobarde, rastrera, cruel,
espantosa, no creo que allá un calificativo de que una guerra es buena. Lo que si
podemos decir es que en muchas ocasiones son inevitable, por ser fruto de la codicia
del ser humano. En la guerra si podemos decir que hay perdedores, que son los
pueblos, que sufren las peores consecuencias. Aunque hay ganadores que son los que
la instigan, los que fabrican las armas, son los que están detrás de escritorios sin salir
de allí jamás. Son esos países que cuando ven asesinar periodistas ni se dan por
enterados, son los que fabrican armas, los que las financian como la OTAN y los
EE.UU., que llevan entregados unos 100.000.000.000., si cien mil millones de dólares
en armas. Algunos personajes como Soros –húngaro nacionalizado en los EE.UU.- que
hay que destruir a Putin, pues si el gana habría comenzado la tercera guerra mundial.
Por otra parte todas las sanciones económicas impuestas por los EE.UU. y sus
seguidores a Rusia se están dando vuelta en contra de occidente. Todos esto trae
como consecuencias una crisis económica, pero también alimentaria y sanitaria a lo
largo y ancho del mundo. Esta guerra no es un simple juego y sus actores lo saben. Hoy
está muy latente que EE.UU. y/o la OTAN le entreguen armas nucleares a Ucrania y eso
sí sería el fin de nuestra humanidad.
WILLIAM MARINO

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