LOS PRESIDENTES y LIDERES DE LA DERECHA LATINOAMERICANA: ¿QUIÉN ESTÁ REALMENTE POR Y PARA EL PUEBLO?
El modelo liberal, los intereses de las élites económicas y la alternativa de los sectores populares: China como ejemplo de desarrollo
REDCONTACTOSUR — Análisis político latinoamericano e internacional
La verdad tal cual es. Por y con los pueblos.
América Latina atraviesa una disputa política y económica que va mucho más allá de las diferencias entre partidos y candidatos. Está en discusión qué modelo de sociedad se pretende construir, quién controla la riqueza, qué papel debe desempeñar el Estado y si el desarrollo de nuestras naciones estará orientado prioritariamente a la rentabilidad del capital o al bienestar de las mayorías populares.
En el panorama latinoamericano de 2026 corresponde examinar las políticas de los gobiernos de derecha, conservadores o de centroderecha encabezados por Javier Miley en Argentina, José Antonio Kast en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia, Laura Fernández en Costa Rica, Daniel Noboa en Ecuador, Nayib Bukele en El Salvador, Nasry Asfura en Honduras, José Raúl Mulino en Panamá, Santiago Peña en Paraguay , Luis Abinader en República Dominicana. Rodrigo Paz en Bolivia y Keiko Fujimori encabeza el gobierno peruano. Sus posiciones y políticas presentan diferencias, por lo que resulta necesario analizar cada caso con rigor y no atribuirles automáticamente un programa idéntico. En Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva continúa en la presidencia mientras se prepara la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre de 2026 entre Lula y Flávio Bolsonaro. Reuters, panorama electoral brasileño.
Desde RedContactoSur consideramos que el debate central debe ser otro:
¿quién se beneficia realmente de las políticas económicas y quién termina pagando sus costos?
En Argentina, las reformas impulsadas por Javier Milei han colocado en el centro del debate el ajuste fiscal, la desregulación y la reducción de la intervención estatal. En Chile, José Antonio Kast representa una corriente conservadora que promueve cambios en materia económica, seguridad y migración. En Ecuador, Daniel Noboa ha defendido políticas orientadas a la inversión privada y una estrategia de seguridad de fuerte impacto político. En Paraguay, Santiago Peña gobierna desde una tradición conservadora; en El Salvador, Nayib Bukele ha consolidado una política de seguridad que genera apoyo por la oligarquía y el empresariado NO EL PUEBLO como controversias sobre derechos e instituciones. Otros gobiernos de la región presentan sus propias combinaciones de conservadurismo, apertura económica, políticas de seguridad y reformas institucionales.
Estas experiencias no son iguales ni producen necesariamente los mismos resultados. Precisamente por eso, corresponde estudiar sus presupuestos, reformas tributarias, políticas laborales, privatizaciones, servicios públicos y relaciones con los grupos económicos nacionales e internacionales.
El caso del economista boliviano Jaime Dunn libertario quien viene en asenso ,permite abordar este debate desde una perspectiva regional. Sus propuestas liberales forman parte de una corriente que defiende una mayor apertura económica, la reducción de determinadas funciones estatales, la flexibilización laboral, las reformas tributarias y la ampliación del espacio para la inversión privada. Estas ideas encuentran puntos de contacto con algunas políticas promovidas por Javier Milei en Argentina y con orientaciones económicas defendidas por Jair Bolsonaro durante su presidencia en Brasil, aunque sus programas y trayectorias no sean idénticos
En este caso el economista ha planteado medidas como disciplina fiscal, eliminación de determinados subsidios, reducción de impuestos, liberalización comercial, cambios en las relaciones laborales, reformas de las pensiones y mayores facilidades para la inversión privada. Sus defensores sostienen que estas medidas pueden estimular la actividad económica, mejorar la eficiencia y generar nuevas oportunidades. Sin embargo, también es necesario analizar sus posibles consecuencias para los trabajadores, los pequeños productores, las comunidades indígenas y las familias que dependen de los servicios públicos. Agencia de Noticias Fides, propuestas de Jaime Dunn.
Una reducción de impuestos puede tener efectos diferentes según quién recibe el beneficio; una eliminación de subsidios puede repercutir de manera desigual sobre los hogares; una reforma laboral puede ampliar determinadas modalidades de contratación, pero también modificar las condiciones de protección de los trabajadores. Por eso, ninguna propuesta debería evaluarse solamente por sus promesas de crecimiento o por sus indicadores fiscales. Es necesario examinar cómo distribuye los beneficios, qué garantías ofrece y qué consecuencias concretas tiene para la población.
El riesgo de los programas que confían prioritariamente en el mercado es que las empresas y los sectores con mayor capacidad financiera puedan aprovechar mejor las oportunidades que quienes dependen de su salario o de una economía familiar. No se trata de afirmar que toda inversión privada sea perjudicial ni de acusar automáticamente a cada dirigente de gobernar para una élite. Se trata de exigir información, transparencia y resultados que permitan determinar quién gana, quién pierde y cómo se distribuye la riqueza. En realidad gobiernan para una clase social privilegiada por estas ideas mayor ganancia mayor explotación obrera ,creando mas desigualdad social .
La libertad económica de una corporación para invertir y obtener beneficios no equivale, por sí sola, a la libertad real de una familia para acceder a una vivienda, alimentarse adecuadamente, estudiar, recibir atención sanitaria o vivir con dignidad.
Frente a esta orientación, los sectores populares y las corrientes de izquierda han defendido, con experiencias y resultados diversos, una concepción del desarrollo en la que el Estado tiene responsabilidades en la planificación, la industrialización, la protección social, la inversión pública y la defensa de los recursos estratégicos. Desde nuestra perspectiva, estos proyectos son los que sirven al pueblo para que sus condiciones de vida, se amplíen derechos, generen empleo digno y fortalecer la soberanía, sin quedar exentos de la obligación de rendir cuentas por sus propios errores, contradicciones o incumplimientos. Una sola respuesta los proyector de libertarios derecha internacional no sirven a la mayoría del pueblo pues crea desigualdad pobreza marginación.
La evaluación debe basarse en hechos y resultados. Pero sí es fundamental discutir qué objetivos deben orientar la economía: la acumulación privada como prioridad o el bienestar colectivo como finalidad central del desarrollo.
En este debate internacional, China constituye una experiencia que merece ser estudiada. Según el Banco Mundial, durante aproximadamente cuatro décadas el número de personas en China que vivían por debajo de la línea internacional de pobreza extrema de 1,90 dólares diarios disminuyó en cerca de 800 millones.hoy no hay pobreza en CHINA El organismo atribuye esta transformación a una combinación de crecimiento económico, transformación productiva, industrialización, inversiones sostenidas en infraestructura, aumento de la productividad agrícola, educación y políticas focalizadas de reducción de la pobreza. Banco Mundial, 1 de abril de 2022.
La experiencia china combina planificación estatal, objetivos de desarrollo a largo plazo, inversión pública, apertura económica y participación de empresas privadas dentro de un marco institucional definido por el Estado. Su trayectoria cuestiona la idea de que el progreso necesariamente exige reducir al mínimo las capacidades públicas y dejar que el mercado determine por sí solo las prioridades de una sociedad.
China también enfrenta desafíos económicos y sociales, entre ellos, cambios demográficos y transformaciones del empleo. Reconocer sus logros no significa desconocer esos problemas .Lo que significa que su modelo puede ser viable a otro país latinoamericano, teniendo en cuenta que cada nación tiene su propia historia, estructura productiva e instituciones. Lo relevante es estudiar qué enseñanzas pueden extraerse de la planificación, la industrialización, la inversión en infraestructura y la reducción de la pobreza.
Para América Latina, el debate tiene una importancia estratégica. Nuestra región dispone de recursos naturales, energía, producción agrícola, minerales, biodiversidad y capacidad humana. Sin embargo, contar con riqueza no garantiza que sus beneficios lleguen a toda la población. Para que eso ocurra se necesitan políticas que impulsen la producción nacional, agreguen valor a los recursos naturales, promuevan la ciencia y la tecnología, fortalezcan a los pequeños productores y garanticen derechos sociales que solo con un gobierno de izquierda se logran .
La cooperación internacional, incluida la relación con China y otros países, puede abrir oportunidades en materia de infraestructura, industria, comercio y tecnología. Esas relaciones deben evaluarse por sus condiciones, sus beneficios y sus obligaciones, con el objetivo de ampliar la capacidad de decisión de cada nación y no depender como hasta ahora de EEUU o mirándolo como ejemplo.
Desde RedContactoSur sostenemos que los pueblos latinoamericanos tienen derecho a decidir democráticamente su propio camino de desarrollo. La soberanía significa que las decisiones sobre los recursos naturales, el empleo, la producción y los servicios públicos deben responder a las necesidades de la población y no exclusivamente a las exigencias de los mercados financieros o de las grandes corporaciones como propone el plan libertario de derecha
Por eso, frente a las propuestas libertarias y a las políticas de los distintos gobiernos de derecha y centroderecha de la región, el interrogante que debe guiar el análisis es concreto: ¿qué sucede con los salarios, el empleo, las pensiones, la educación, la salud, la vivienda, la producción nacional y la distribución de la riqueza? ¿Qué sectores reciben los beneficios de las reformas? ¿Qué mecanismos existen para proteger a quienes tienen menos recursos y poder de negociación?
Nuestra posición parte de una convicción: el desarrollo debe medirse por su capacidad de mejorar la vida de los pueblos. La experiencia china demuestra que la planificación, la inversión productiva y las políticas sostenidas de reducción de la pobreza pueden desempeñar un papel decisivo. Las experiencias latinoamericanas, tanto de derecha , deben ser examinadas con el mismo criterio: sus propuestas, sus decisiones y sus resultados concretos.
No se trata de elegir entre una burocracia ineficiente y un mercado sin límites. Se trata de construir Estados transparentes y capaces, economías productivas, instituciones democráticas y políticas sociales que permitan que la riqueza de cada país se traduzca en mejores condiciones de vida.
La verdadera discusión no es solamente quién gobierna, sino para quién se gobierna y a quiénes beneficia el modelo económico elegido.
Desde RedContactoSur reafirmamos nuestro compromiso con la comunicación popular, la soberanía de los pueblos, la justicia social y el derecho de las mayorías a participar en las decisiones que determinan su presente y su futuro. Porque la economía no puede ser un fin en sí mismo: debe estar al servicio de la sociedad.
Licenciado Ruben Suarez
REDCONTACTOSUR
La verdad tal cual es.
Por y con los pueblos.
Comunicación popular, soberanía y justicia social.





