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8/30/2026

FA respalda a Csukasi contra Netanyahu mientras Orsi llamó a "evitar cualquier opinión"

 



FA respalda a Csukasi contra Netanyahu mientras Orsi llamó a "evitar cualquier opinión"

"No está previsto, pero le preguntaron (a Csukasi) y si viniera a Uruguay (Netanyahu) hay que arrestarlo", dijo Fernando Pereira.


La vicecanciller Valeria Csukasi habló este martes en el día del comité de base sobre la posición de Uruguay con respecto al conflicto en Medio Oriente. Ante los militantes, la subsecretaria de Relaciones Exteriores dijo que como parte del gobierno explicó la postura del Poder Ejecutivo. "Hay un montón de elementos en donde ustedes sentirán que no damos la talla o que no estamos haciendo lo que la militancia exige, pero los errores salen de la honestidad de la gestión", expresó.


"La posición del gobierno sobre la guerra en Palestina y en Gaza ha sido muy clara. Capaz que el problema es que cuando se explica atomizada en demasiadas entrevistas, en demasiados eventos, no se termina de comprender que se ha hablado de matanza, se ha hablado de crimen en masacre, se ha hablado de crímenes de guerra...", aseguró Csukasi.

Al retomar su exposición, la vicecanciller sostuvo que en el conflicto ha habido un "uso de la fuerza desmedido", cuando, en principio, comenzó como "legítima defensa" por parte de Israel tras los atentados del 7 de octubre de 2023. "Lo que surge, supuestamente, luego es una legítima defensa de Israel que, obviamente, tres años después ya ha excedido lo que es el concepto mismo desde el Derecho Internacional de la legítima defensa", afirmó.

"El gobierno no ha hablado de genocidio. Eso es cierto", dijo y reconoció que la militancia espera que se hable de genocidio; "sin embargo, en ese posicionamiento que ha tomado Uruguay, la definición pasa por una base que es más jurídica, que tiene que ver con la convención sobre genocidio y lo que establece como los pilares para que se constituya el genocidio, y el entendimiento de que si bien ha habido manifestaciones que son extremadamente complejas en este escenario, y tuvimos algunas recientemente, (...) no hay una manifestación clara del gobierno de Israel que lleve a clasificar lo que sucede como genocidio, porque para que eso sucediera tendría que configurarse una voluntad de exterminar a lo que está del otro lado".

Por último, la jerarca dijo: "Tengámonos fe. Yo sé que lo que estamos haciendo no es perfecto. Yo sé que el gobierno ha cometido errores. Hay un montón de elementos en donde ustedes sentirán que no damos la talla o que no estamos haciendo lo que la militancia exige, pero los errores salen de la honestidad de la gestión. Lo que no puede suceder es que nos fagocitemos entre nosotros".

"Compartiremos o no compartiremos a donde estamos yendo, no tenemos por qué estar de acuerdo en todo, pero por lo menos sepamos que queremos llegar a algo concreto y que estos no son pasos escondidos y sin mucha lógica", concluyó.

Orsi ante las declaraciones de Csukasi

El presidente de la República, Yamandú Orsi, se refirió a la polémica generada por las recientes declaraciones de la vicecanciller Valeria Csukasi respecto de una eventual detención del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre quien pesa una orden de captura de la Corte Penal Internacional (CPI): "Hay que evitar opinar", señaló.

Orsi consideró que "uno en política exterior tiene que combinar lo deseable con lo conveniente, y ahí salen las declaraciones correctas".

Consultado sobre las repercusiones a nivel interno, el presidente señaló que "es un tema que lo hablamos entre nosotros". "Hablar sobre lo que ocurre es complejo y hay que tener mucho cuidado, hablar sobre lo que ni siquiera existe, me parece que está de más", reiteró.

Pereira respaldó a la vicecanciller

El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, respaldó los dichos de la vicecanciller Valeria Csukasi respecto a una hipotética visita a Uruguay por parte del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y la obligación que tendría el país de arrestarlo.

"No está previsto, pero le preguntaron (a Csukasi) y si viniera a Uruguay (Netanyahu) hay que arrestarlo", dijo Pereira en rueda de prensa este martes, luego de participar en varias actividades por el Día del Comité de Base que la coalición de izquierda celebra este martes 25 de agosto.

Pereira, en tanto, dijo entender "lo que plantea Yamandú" respecto a no opinar sobre temas que no están previstos.

"Eso puede ser compartido, probablemente también por Valeria, pero lo cierto es que si a mí me preguntan yo digo que hay que cumplir con el derecho internacional. Nuestro país y cualquier país del mundo. No debería ser una novedad", argumentó, aunque volvió a insistir en que es un tema que "no es posible" que suceda en el "corto plazo".

Consultado sobre si estas declaraciones podían haber generado "ruido" en la interna del gobierno y de la fuerza política, Pereira respondió que "puede generar", pero "como cualquier tema".


VIA https://www.carasycaretas.com.uy/politica/fa-respalda-csukasi-contra-netanyahu-mientras-orsi-llamo-evitar-cualquier-opinion-n98631?utm_source=thinkindot&utm_medium=destacada&utm_content=0000000132&utm_campaign=newsletter&noredirect=1

DÍA INTERNACIONAL DEL DETENIDO DESAPARECIDO

 


DÍA INTERNACIONAL DEL DETENIDO DESAPARECIDO

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA: ¡APARICIÓN DE TODOS Y TODAS!


Desde RedContactoSur y la Secretaría de Derechos Humanos de la CTA Autónoma levantamos nuestras voces para reivindicar la memoria de todos los detenidos desaparecidos de nuestra América Latina y exigir verdad, justicia y castigo para todos los responsables


En este Día Internacional del Detenido Desaparecido reafirmamos una convicción que no admite dudas:


¡NO OLVIDAMOS, NO NOS CALLAMOS Y NO NOS RENDIMOS!


La desaparición forzada fue una de las prácticas más crueles utilizadas por las dictaduras cívico-militares que asolaron América Latina. Miles de trabajadores, sindicalistas, estudiantes, militantes políticos, sociales y defensores de los derechos humanos fueron secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos.


Aquellas dictaduras no fueron hechos aislados ni ajenos al contexto internacional de la Guerra Fría. Estados Unidos tuvo una responsabilidad histórica en el respaldo, formación, coordinación y sostenimiento de numerosos aparatos represivos latinoamericanos, bajo la lógica de la Doctrina de Seguridad Nacional y la lucha contra el supuesto "enemigo interno".


Los pueblos latinoamericanos pagaron un precio terrible por esa política imperial.


URUGUAY: LOS DESAPARECIDOS SIGUEN PRESENTES


En Uruguay, la dictadura cívico-militar instalada en 1973 desplegó una feroz persecución contra el movimiento sindical, estudiantil, político y popular.


Miles de uruguayos fueron encarcelados, torturados y obligados al exilio. Otros fueron secuestrados y desaparecidos dentro y fuera del territorio nacional.


La desaparición de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, asesinados en Buenos Aires en 1976, demuestra hasta dónde llegó la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur.


La Operación Cóndor convirtió las fronteras latinoamericanas en territorios donde los servicios represivos podían perseguir y secuestrar militantes.


Hoy seguimos preguntando:


¿Dónde están?


Y seguiremos preguntándolo hasta conocer la verdad sobre cada uno de ellos.


ARGENTINA: 30.000 PRESENTES


Argentina también sufrió una de las experiencias más brutales del terrorismo de Estado.


A partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la dictadura cívico-militar puso en funcionamiento una estructura clandestina y sistemática de secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones y apropiación de niños y niñas.


La lucha de las Madres, Abuelas, familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos y organizaciones populares permitió romper el silencio impuesto por los represores y llevar a muchos responsables ante la Justicia.


Pero todavía falta.


Todavía existen familias que desconocen el destino final de sus seres queridos.


Todavía existen archivos que deben abrirse.


Todavía existen responsables que deben responder.


Por eso decimos:


¡30.000 PRESENTES!


¡AHORA Y SIEMPRE!


LA MEMORIA ES UNA HERRAMIENTA DE LUCHA


Desde RedContactoSur y la Secretaría de Derechos Humanos de la CTA Autónoma reivindicamos a todos los hombres y mujeres que dieron su vida luchando por la libertad, la justicia social, la democracia y la dignidad de nuestros pueblos.


No aceptamos que se relativicen los crímenes de las dictaduras.


No aceptamos que se pretenda convertir a los victimarios en víctimas.


No aceptamos el negacionismo.


No aceptamos el olvido.


Y mucho menos aceptamos que quienes participaron del terrorismo de Estado sean reivindicados como salvadores de nuestros pueblos.


La memoria no es pasado.


La memoria es presente y también es futuro.


Recordar es luchar para que nunca más un Estado sea utilizado para secuestrar, torturar, asesinar o desaparecer a quienes piensan diferente y luchan por transformar la sociedad.


EXIGIMOS:


¡APARICIÓN DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!


¡MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA!


¡JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES DEL TERRORISMO DE ESTADO!


¡APERTURA DE TODOS LOS ARCHIVOS!


¡RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE TODOS LOS NIÑOS Y NIÑAS APROPIADOS!


¡NUNCA MÁS DICTADURAS!


¡NUNCA MÁS TERRORISMO DE ESTADO!


Porque nuestros desaparecidos no están ausentes.


ESTÁN PRESENTES EN CADA LUCHA, EN CADA MARCHA Y EN CADA BANDERA.


¡30.000 PRESENTES!


¡AHORA Y SIEMPRE!


¡HASTA ENCONTRARLOS A TODOS!


REDCONTACTOSUR


SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS – CTA AUTÓNOMA  


Director de RedContactoSur  Responsable de Comunicación de la Secretaría de Derechos Humanos – CTA Autónoma

8/29/2026

Uruguay DE HERRERA A LACALLE POU: UNA HISTORIA DE PODER, DENUNCIAS, REPRESIÓN Y CUENTAS PENDIENTES


DE HERRERA A LACALLE POU: UNA HISTORIA DE PODER, DENUNCIAS, REPRESIÓN Y CUENTAS PENDIENTES

Por Lic Ruben Suarez 


Del viejo Herrera al caso Cardama: una familia política, varias generaciones y una pregunta que Uruguay todavía no respondió

Hay apellidos que no son solamente apellidos.

Son parte de la historia política de un país.

En Uruguay, uno de ellos es Herrera.

Desde Luis Alberto de Herrera, figura fundamental del Partido Nacional y protagonista de la victoria blanca de 1958, pasando por su hijo político Luis Alberto Lacalle Herrera, presidente entre 1990 y 1995, hasta llegar a su nieto Luis Lacalle Pou, presidente entre 2020 y 2025, existe una continuidad familiar que atraviesa buena parte de la historia política contemporánea del Uruguay.

Pero hacer historia no significa condenar por apellido.

Significa recordar.

Investigar.

Comparar.

Y, sobre todo, separar los hechos comprobados de las denuncias, investigaciones y responsabilidades políticas que deben ser determinadas por las instituciones correspondientes.

Porque cuando hablamos de corrupción, represión, violencia política y derechos humanos, la memoria no puede depender de quién gobierna.


1958: EL REGRESO DEL PARTIDO NACIONAL

En noviembre de 1958 Uruguay vivió una transformación política histórica.

El Partido Nacional derrotó al Partido Colorado y puso fin a décadas de predominio colorado.

El triunfo fue protagonizado fundamentalmente por la alianza herrero-ruralista, que reunía al sector de Luis Alberto de Herrera con la Liga Federal de Acción Ruralista de Benito Nardone.

El nuevo gobierno asumió en 1959 bajo el régimen del Consejo Nacional de Gobierno, establecido por la Constitución de 1952.

Y aquí hay que hacer una precisión histórica fundamental:

Luis Alberto de Herrera no gobernó personalmente durante todo aquel período.

La Constitución había sustituido la Presidencia de la República por un Poder Ejecutivo colegiado.

Herrera murió el 8 de abril de 1959, poco después de iniciado el primer gobierno nacionalista.

La documentación histórica de la Universidad de la República explica que la victoria de 1958 llevó al primer Colegiado Blanco, integrado fundamentalmente por herreristas y ruralistas, y que la muerte de Herrera produjo una transformación dentro de su propio sector político. (Colibrí)

Pero su influencia política continuó.

El herrerismo siguió siendo una de las principales corrientes del Partido Nacional.

Y aquella victoria de 1958 sería el comienzo de una nueva etapa política del Uruguay.


UN PAÍS EN CRISIS

El Uruguay de fines de los años cincuenta no era el Uruguay próspero que algunos recuerdan.

El país atravesaba una profunda crisis económica y social.

La inflación, la caída de los ingresos, los conflictos laborales y las protestas sociales comenzaron a crecer.

La Universidad de la República también se convirtió en uno de los principales escenarios de movilización.

En 1958, mientras se discutía la nueva Ley Orgánica universitaria, los estudiantes realizaron huelgas y ocupaciones.

La propia Universidad de la República documenta que el 1.º de octubre de 1958 las fuerzas policiales tomaron medidas represivas contra estudiantes que ocupaban el edificio central de la Universidad. (Udelar)

Aquello no fue un episodio aislado.

La conflictividad social continuó durante los primeros años de la década de 1960.


1960, 1961, 1962: LA CALLE COMIENZA A SER EL ESCENARIO DE LA POLÍTICA

Durante los primeros años de la década de 1960 Uruguay comenzó a vivir una creciente radicalización política.

Huelgas.

Marchas.

Movilizaciones estudiantiles.

Conflictos obreros.

Marchas cañeras.

Violencia política.

Y también la aparición de organizaciones anticomunistas y grupos de extrema derecha.

La Universidad de la República documenta para aquellos años enfrentamientos y acciones violentas contra estudiantes y centros universitarios.

En 1960, por ejemplo, se produjo el denominado “asalto a la Universidad”, cuando un grupo anticomunista intentó ingresar armado al edificio central de la Universidad durante un conflicto presupuestal. La documentación del Archivo General de la Universidad señala vínculos de aquel grupo con sectores derechistas de los partidos tradicionales, la Policía y la estación local de la CIA. (AGU)

La conflictividad tampoco se limitó a Montevideo.

Las marchas cañeras desde Bella Unión hacia Montevideo, entre 1961 y 1963, llevaron al centro de la escena la situación de los trabajadores rurales y la cuestión de la tierra. La FEUU y sectores universitarios apoyaron aquellas movilizaciones. (Udelar)

Por eso, cuando hablamos de los años sesenta, no podemos reducir la historia a un solo acontecimiento.

Fue un proceso.

Un proceso de crisis económica, radicalización política, movilización social, violencia y progresivo deterioro institucional.


Y HAY QUE DECIRLO: 1962 NO ES 1968

Existe un error histórico que muchas veces se repite y que debemos evitar.

Los asesinatos de estudiantes que quedaron grabados en la memoria democrática del Uruguay ocurrieron fundamentalmente a partir de 1968, no en 1962.

En 1968 se produjo un salto cualitativo en la represión estatal.

La Universidad de la República recuerda que el 12 de agosto de 1968, durante una movilización estudiantil, el estudiante Líber Arce fue herido de bala por la Policía y murió dos días después.

El 20 de septiembre de ese mismo año fueron asesinados los estudiantes Susana Pintos y Hugo de los Santos. (Udelar)

Por eso, cuando hablamos de 1962 debemos hablar de conflictividad, radicalización, movilización y violencia política, mientras que cuando hablamos de los mártires estudiantiles debemos llegar a 1968.

La historia merece precisión.


LACALLE HERRERA: EL HIJO POLÍTICO DEL HERRERISMO

Tres décadas después aparece otro apellido fundamental.

Luis Alberto Lacalle Herrera.

Presidente de Uruguay entre 1990 y 1995.

Hijo político de una tradición que se reivindicaba heredera del pensamiento de Luis Alberto de Herrera.

Su gobierno impulsó reformas económicas, liberalización, privatizaciones y modificaciones en el papel del Estado.

Uno de los grandes conflictos fue la Ley de Empresas Públicas.

En 1992, la ciudadanía uruguaya rechazó mediante referéndum buena parte de la legislación que permitía avanzar con la privatización de empresas públicas.

Pero aquel período también estuvo atravesado por denuncias e investigaciones sobre posibles irregularidades y prácticas de corrupción.

Y aquí nuevamente debemos ser responsables.

Denuncia no significa condena.

Investigación no significa culpabilidad.

Una responsabilidad política tampoco es necesariamente una responsabilidad penal.

Pero una denuncia documentada tampoco debe desaparecer de la memoria.


BANCO PAN DE AZÚCAR Y LAS DENUNCIAS DE LOS AÑOS 90

Uno de los casos que debe ser estudiado cuando se analiza la administración Lacalle Herrera es el proceso de privatización y posterior evolución del Banco Pan de Azúcar.

Investigaciones académicas de la Universidad de la República registran el caso dentro de los episodios de corrupción o irregularidades analizados en Uruguay.

La documentación señala específicamente la venta del Banco Pan de Azúcar y otras denuncias vinculadas a la administración pública de aquellos años. (Colibrí)

Otra investigación académica de la Universidad de la República estudió las denuncias sucesivas que involucraron a altos jerarcas del gobierno anterior y describe el clima político generado por denuncias relacionadas con posibles prácticas corruptas, incluyendo el caso del Banco Pan de Azúcar. (Colibrí)

Un documento académico de la Udelar también señala que la privatización del Banco Pan de Azúcar, realizada durante la administración Lacalle, terminó fracasando y que el Banco Central intervino la institución en 1996. (Colibrí)

Esto no permite afirmar automáticamente que Lacalle Herrera haya cometido un delito.

Pero sí permite afirmar algo mucho más serio desde el punto de vista periodístico:

el período estuvo marcado por controversias, denuncias e investigaciones que deben formar parte de la memoria política del Uruguay.


24 DE AGOSTO DE 1994: EL HOSPITAL FILTRO

Y entonces llegamos a una fecha que no puede ser borrada de la historia uruguaya.

24 de agosto de 1994.

Durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera se produjo la represión frente al Hospital Filtro.

Tres ciudadanos vascos acusados de pertenecer a ETA se encontraban internados en el hospital mientras se procesaba su extradición a España.

La situación provocó una enorme movilización política y social.

El 24 de agosto, la Policía intervino para realizar el traslado.

La jornada terminó en una violenta confrontación.

Murió Fernando Morroni, de 24 años.

También hubo numerosos heridos.

El episodio continúa siendo uno de los acontecimientos más controvertidos de la historia democrática posterior a 1985. (EL PAIS)

Y hay un dato político que no puede ignorarse:

El entonces ministro del Interior era Ángel María Gianola.

Gianola ocupaba la cartera desde mayo de 1994 y continuó en ella hasta marzo de 1995. El País registra que durante su gestión ocurrieron los hechos del Hospital Filtro y que posteriormente fue cuestionado e interpelado por la actuación policial. (EL PAIS)

El propio Lacalle Herrera posteriormente sostuvo públicamente que observó los acontecimientos desde el Edificio Libertad y defendió la actuación de su gobierno. (EL PAIS)

Y años después, su hijo Luis Lacalle Pou protagonizó una fuerte discusión parlamentaria al defender la memoria de aquel gobierno frente a críticas vinculadas con el Hospital Filtro. (EL PAIS)

Ahí aparece nuevamente la continuidad familiar.

No como una condena automática.

Sino como una continuidad política y de memoria.


DE HERRERA A LACALLE HERRERA

Luis Alberto de Herrera.

El viejo dirigente nacionalista.

El hombre decisivo en la victoria blanca de 1958.

Después, décadas más tarde, Luis Alberto Lacalle Herrera.

Presidente de Uruguay.

Y posteriormente Luis Lacalle Pou.

Presidente.

Tres generaciones.

Tres momentos históricos.

Tres gobiernos o etapas políticas diferentes.

Pero un apellido que vuelve una y otra vez al centro de la política nacional.

Y aquí aparece una pregunta legítima:

¿Existe una continuidad política del herrerismo?

La respuesta histórica debe ser analizada con documentos, programas, discursos, decisiones de gobierno y hechos concretos.

No alcanza con el apellido.

Pero tampoco es serio fingir que el apellido no representa una tradición política.


Y LLEGAMOS A LACALLE POU

Luis Lacalle Pou llegó a la Presidencia en 2020.

Gobernó hasta 2025.

Y hoy, nuevamente, el apellido Lacalle aparece en el centro de una controversia política.

Esta vez por el caso Cardama.

El contrato para adquirir patrulleras oceánicas al astillero español Cardama fue firmado durante su gobierno por aproximadamente 92 millones de dólares.

La operación terminó siendo objeto de fuertes cuestionamientos políticos y parlamentarios.

La comisión investigadora del Parlamento analizó el procedimiento, la documentación, las garantías y las decisiones tomadas.

Y el Frente Amplio señaló a Lacalle Pou como primer responsable político de la operación.

Aquí también debemos ser absolutamente claros:

una acusación política no es una sentencia judicial.

La Justicia deberá determinar si existieron delitos.

El Parlamento debe determinar las responsabilidades políticas.

Y la ciudadanía tiene derecho a conocer toda la verdad.


CARDAMA: EL ESTADO NO ES PROPIEDAD DEL GOBERNANTE

Lo verdaderamente importante del caso Cardama va mucho más allá del apellido Lacalle.

La discusión es sobre el Estado.

Sobre el dinero público.

Sobre controles.

Sobre transparencia.

Sobre quién firma.

Quién autoriza.

Quién informa.

Quién controla.

Y quién responde.

Cuando hablamos de decenas de millones de dólares, no estamos hablando de dinero privado.

Estamos hablando de recursos públicos.

Dinero que pertenece a todos los uruguayos.

Por eso la pregunta es sencilla:

¿Quién debe responder cuando una operación del Estado presenta irregularidades?

No alcanza con decir:

“Yo no fui”.

No alcanza con señalar al funcionario de menor rango.

No alcanza con esperar que pase el tiempo.


UNA HISTORIA QUE NO PUEDE SER FRAGMENTADA

Desde RedContactoSur creemos que hay que mirar la historia completa.

No podemos analizar Cardama sin conocer la tradición política de quienes gobernaron.

No podemos hablar de Lacalle Pou sin conocer a Lacalle Herrera.

No podemos hablar de Lacalle Herrera sin recordar al viejo Herrera.

Y tampoco podemos hablar del Uruguay contemporáneo sin recordar la represión, los conflictos sociales y los asesinatos políticos que marcaron el camino hacia la crisis institucional.

1958.

Victoria blanca.

1959.

Primer Colegiado Blanco.

1960-1963.

Creciente conflictividad social y política.

1968.

Asesinato de Líber Arce y otros estudiantes.

1990-1995.

Gobierno de Lacalle Herrera.

1992.

Referéndum contra la Ley de Empresas Públicas.

1994.

Hospital Filtro.

Fernando Morroni muerto.

2023.

Contrato Cardama.

2026.

Investigaciones, controversias parlamentarias y discusión sobre responsabilidades políticas.

Son épocas diferentes.

Son gobiernos diferentes.

Son hechos diferentes.

Pero forman parte de la historia política del mismo país.

En todos un mismo sentido anti pueblo gobernó con casos que hablan de amiguismos corrupción represion erc


LA MEMORIA NO PUEDE TENER PARTIDO POLÍTICO

Desde RedContactoSur sostenemos que los derechos humanos no pueden depender del color partidario del gobierno.

Si hubo represión, debe investigarse.

Si hubo corrupción, debe investigarse.

Si hubo abuso de poder, debe investigarse.

Si hubo irregularidades administrativas, deben investigarse.

Si hubo delitos, debe actuar la Justicia.

Y si hubo responsabilidades políticas, deben asumirlas quienes correspondan.

No importa si gobiernan blancos, colorados, frenteamplistas, independientes o cualquier otra fuerza.

La democracia no puede tener doble vara.

La vida de Fernando Morroni vale.

La vida de Líber Arce vale.

La vida de Susana Pintos vale.

La vida de Hugo de los Santos vale.

La vida de cualquier ciudadano víctima de la violencia política o estatal vale.

Y el dinero público de cada uruguayo también vale.


NO SE TRATA DE CONDENAR POR APELLIDO

Hay algo que debemos dejar claro.

No se puede condenar a una persona por lo que hizo su padre.

Ni responsabilizar a un hijo por las decisiones de su abuelo.

Eso sería injusto.

Pero tampoco se puede utilizar el parentesco para impedir que la sociedad analice una tradición política.

La historia familiar de una fuerza política puede y debe estudiarse.

Sus ideas.

Sus alianzas.

Sus gobiernos.

Sus decisiones.

Sus conflictos.

Sus aciertos.

Sus errores.

Sus denuncias.

Sus responsabilidades.

Y también sus silencios.

Porque la democracia se fortalece cuando una sociedad se atreve a mirar toda su historia.


DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Desde el viejo Herrera hasta Lacalle Herrera.

Desde Lacalle Herrera hasta Lacalle Pou.

El apellido atraviesa generaciones de la política uruguaya.

Y cada generación tendrá que responder por sus propios actos.

No por los actos de sus padres.

No por los actos de sus abuelos.

Pero sí por las decisiones que tomó cuando tuvo el poder.

Porque los gobiernos pasan.

Los presidentes pasan.

Los partidos pasan.

Los cargos pasan.

Pero la historia queda.

Y la historia tiene memoria.

Uruguay no necesita persecución política.

Uruguay no necesita justicia partidaria.

Uruguay necesita verdad, transparencia, memoria y justicia.

Que se investigue Cardama.

Que se investiguen las denuncias de corrupción.

Que se investiguen las irregularidades.

Que se investiguen los abusos de poder.

Que se recuerde el Hospital Filtro.

Que se recuerde a Fernando Morroni.

Que se recuerde a los mártires estudiantiles.

Que se estudie el Uruguay de 1958, 1962 y 1968.

Y que nadie vuelva a intentar borrar de la memoria colectiva aquello que incomoda.

Porque recordar no es vivir en el pasado.

Recordar es impedir que el pasado vuelva a repetirse.

Y cuando una familia política atraviesa tantas décadas de la historia nacional, la sociedad tiene derecho a mirar esa historia completa.

No para condenar por apellido.

Sino para comprender.

Para investigar.

Para preguntar.

Para exigir respuestas.

Y para defender la democracia.

Porque, como decimos desde RedContactoSur:

SIN MEMORIA NO HAY DEMOCRACIA.

SIN VERDAD NO HAY JUSTICIA.

SIN JUSTICIA NO HAY LIBERTAD.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA.

Lic. Rubén Suárez
RedContactoSur
Comunicación popular, alternativa y comprometida con los derechos humanos.


FUENTES DOCUMENTALES Y PARA PROFUNDIZAR

Luis Alberto de Herrera, 1958 y el primer Colegiado Blanco

Movimiento estudiantil, represión y años 60

Lacalle Herrera, denuncias e irregularidades

Hospital Filtro — 24 de agosto de 1994

Caso Cardama


Nota editorial: Las fuentes anteriores deben utilizarse diferenciando cuidadosamente entre hechos históricos comprobados, denuncias, investigaciones parlamentarias, investigaciones académicas, acusaciones políticas y eventuales responsabilidades judiciales. Esa distinción es fundamental para que la investigación de RedContactoSur mantenga rigor periodístico y no transforme una denuncia en una condena.

  Lic Ruben Suarez 

EL SINDICALISMO URUGUAYO: RESISTENCIA, CONQUISTAS OBRERAS Y EJEMPLO PARA AMÉRICA LATINA


EL SINDICALISMO URUGUAYO: RESISTENCIA, CONQUISTAS OBRERAS Y EJEMPLO PARA AMÉRICA LATINA

Por Lic. Rubén Suárez


Uruguay posee una de las experiencias sindicales más importantes de América Latina. A lo largo de décadas, la organización, la movilización y la lucha de los trabajadores permitieron conquistar derechos laborales que hoy forman parte de la vida cotidiana de miles de trabajadoras y trabajadores.

Pero para comprender verdaderamente esas conquistas hay que mirar también la historia de lucha del movimiento sindical uruguayo. Sus derechos no fueron regalos de los gobiernos ni concesiones espontáneas de los sectores empresariales: fueron conquistados mediante organización, solidaridad, negociación colectiva, movilización y resistencia.

UN MOVIMIENTO SINDICAL JUNTO AL PUEBLO

El movimiento sindical uruguayo históricamente estuvo vinculado a las luchas populares y a la defensa de los derechos sociales, políticos y democráticos.

Durante la denominada noche oscura de Uruguay, marcada por la creciente represión política y finalmente por el golpe de Estado cívico-militar de 1973, el movimiento obrero ocupó un lugar central en la resistencia.

En el contexto de la Guerra Fría y de la política de intervención estadounidense en América Latina, Uruguay sufrió un proceso de deterioro democrático que culminó con el golpe de Estado del 27 de junio de 1973 y el comienzo de una dictadura que se prolongaría hasta 1985.

Frente al golpe, la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) respondió con una decisión histórica: la huelga general.

La clase trabajadora uruguaya paralizó fábricas, talleres, oficinas y numerosos lugares de trabajo. Los trabajadores ocuparon sus centros laborales y durante días sostuvieron una resistencia organizada contra la dictadura.

La huelga general de 1973 constituye uno de los episodios más importantes de la historia del movimiento obrero latinoamericano. No fue solamente una protesta sindical: fue una acción política y social de defensa de la democracia y de rechazo al régimen dictatorial.

Aquella resistencia tuvo un enorme costo humano.

Miles de trabajadores, dirigentes sindicales, militantes sociales y políticos fueron perseguidos, encarcelados, torturados y enviados al exilio. También hubo desaparecidos y asesinados.

El Partido Comunista del Uruguay, al igual que otras organizaciones políticas y sociales que enfrentaron la dictadura, sufrió una feroz persecución. Sus militantes fueron encarcelados, torturados, obligados al exilio y, en distintos casos, víctimas de desaparición forzada.

Por eso, hablar de los derechos laborales conquistados por el sindicalismo uruguayo también significa hablar de quienes pagaron un precio enorme por defenderlos.

La memoria de aquellos trabajadores debe formar parte de cualquier análisis serio sobre el sindicalismo uruguayo.

LAS OCHO HORAS: UNA CONQUISTA HISTÓRICA

Uno de los grandes ejemplos es la jornada laboral de ocho horas, una conquista histórica del movimiento obrero uruguayo.

El principio de que el trabajador no debe permanecer indefinidamente a disposición del empleador constituye una defensa fundamental de la dignidad humana.

Cuando se supera la jornada legal o convencional correspondiente, las horas extraordinarias deben ser remuneradas con los recargos establecidos por la legislación. En los días hábiles, las horas extras tienen un recargo del 100 %, mientras que determinados trabajos realizados en días de descanso o feriados pueden tener recargos superiores, según el régimen aplicable.

Esto demuestra algo fundamental:

EL TIEMPO DEL TRABAJADOR TIENE VALOR.

La jornada laboral no puede convertirse en una disponibilidad permanente para el empleador, sea público o privado.

HACIA UNA JORNADA LABORAL MÁS CORTA

Otro de los debates fundamentales del movimiento obrero contemporáneo es la reducción de la jornada laboral.

La experiencia de la Intendencia de Montevideo, donde existe un régimen general de seis horas diarias para determinados funcionarios, constituye una experiencia que merece ser estudiada por el movimiento sindical continental.

La reducción de la jornada plantea una pregunta fundamental:

¿Cuánto tiempo de nuestra vida debe estar destinado al trabajo y cuánto debe quedar para la familia, el descanso, la educación, la cultura y la vida social?

La discusión sobre avanzar hacia jornadas de seis horas diarias debe ser tomada seriamente por el movimiento obrero latinoamericano.

El objetivo no debería ser simplemente trabajar más para producir más, sino producir mejor, distribuir mejor la riqueza y permitir que las personas tengan una vida digna fuera del trabajo.

LICENCIAS Y DERECHOS SOCIALES

A las conquistas vinculadas con la jornada laboral se suman derechos relacionados con la maternidad, la paternidad, los cuidados familiares y el estudio.

Uruguay ha desarrollado un sistema de licencias y protección social que reconoce que los trabajadores no son solamente fuerza de trabajo: son personas con familias, responsabilidades, proyectos y derecho a estudiar y desarrollarse.

La licencia por embarazo y maternidad, la licencia por paternidad, las licencias por estudio y los mecanismos vinculados al cuidado constituyen conquistas que permiten conciliar la vida laboral con la vida familiar y personal.

Estos derechos también deben ser considerados parte de una concepción integral del trabajo digno.

INCENTIVOS Y RECONOCIMIENTO AL TRABAJADOR

En diferentes ámbitos laborales existen además mecanismos de compensación e incentivos relacionados con la asistencia, la puntualidad, la producción y otras condiciones particulares de cada actividad.

Cuando estos mecanismos se encuentran correctamente regulados y acordados, pueden reconocer el esfuerzo del trabajador y estimular mejores condiciones de producción sin convertir el incentivo en una herramienta de explotación.

El trabajador capacitado, reconocido y correctamente remunerado también constituye una fuente de productividad, estabilidad y desarrollo económico.

UNA SOLA CENTRAL SINDICAL

Otro elemento fundamental de la experiencia uruguaya es la existencia del PIT-CNT, central sindical que reúne a organizaciones de trabajadores de diferentes ramas y sectores.

La existencia de una central sindical nacional constituye una herramienta de unidad que permite superar la fragmentación y construir una agenda común de los trabajadores.

Dentro del movimiento sindical uruguayo conviven diferentes corrientes políticas e ideológicas. Históricamente han tenido un peso importante las corrientes de izquierda y de tradición marxista, entre ellas el Partido Comunista del Uruguay y otras expresiones del sindicalismo clasista.

Para quienes entendemos el sindicalismo como una herramienta de defensa de los trabajadores, la experiencia uruguaya demuestra la importancia de construir organizaciones independientes, solidarias y capaces de enfrentar colectivamente los problemas del mundo del trabajo.

La unidad sindical no significa que todos piensen exactamente igual.

Significa comprender que, frente a determinadas necesidades, los trabajadores tienen intereses comunes que deben ser defendidos colectivamente.

UN EJEMPLO PARA AMÉRICA LATINA

América Latina necesita discutir nuevamente el valor del trabajo.

Mientras millones de trabajadores del continente enfrentan jornadas extensas, informalidad, bajos salarios, precarización y falta de protección social, la experiencia uruguaya permite demostrar que existen otros caminos.

La defensa de las ocho horas, el pago de las horas extraordinarias, los recargos por trabajo en feriados y horarios especiales, las licencias por maternidad y paternidad, las licencias por estudio, los derechos vinculados al cuidado y la experiencia de las seis horas en determinados ámbitos públicos son elementos que deben formar parte de una agenda continental.

No se trata de copiar mecánicamente el modelo uruguayo. Cada país posee su propia realidad económica, social y política.

Se trata de aprender de las conquistas alcanzadas por otros pueblos.

La historia del sindicalismo uruguayo enseña que los derechos laborales no aparecen espontáneamente. Son fruto de generaciones de trabajadores que se organizaron, lucharon, negociaron y, muchas veces, arriesgaron su propia vida.

La huelga general de 1973 demuestra hasta dónde puede llegar un movimiento sindical cuando comprende que la defensa de los trabajadores también implica defender la democracia, las libertades públicas y la soberanía nacional.

Los presos, torturados, exiliados, perseguidos, desaparecidos y asesinados durante la dictadura forman parte de esa memoria.

Por eso, cada conquista laboral debe ser defendida.

Porque detrás de cada derecho hay una historia.

Detrás de cada jornada de ocho horas hay trabajadores que lucharon.

Detrás de cada licencia hay trabajadores que exigieron dignidad.

Detrás de cada convenio colectivo hay organización.

Y detrás de la resistencia de 1973 hay una clase trabajadora que decidió que una dictadura no podía destruir sus derechos ni silenciar su voz.

TRABAJAR PARA VIVIR, NO VIVIR PARA TRABAJAR

Hoy América Latina tiene el desafío de avanzar hacia una nueva etapa: trabajar para vivir y no vivir exclusivamente para trabajar.

La reducción progresiva de la jornada, salarios dignos, igualdad, descanso, formación, protección familiar, negociación colectiva y participación de los trabajadores en las decisiones que afectan su vida laboral deben convertirse en objetivos de una nueva agenda sindical continental.

El ejemplo uruguayo demuestra que las conquistas sociales son posibles.

También demuestra que los derechos que hoy parecen normales alguna vez fueron considerados imposibles.

Los derechos laborales no se mendigan: se organizan, se defienden y se conquistan.

La historia del movimiento sindical uruguayo, desde sus luchas sociales hasta la resistencia contra la dictadura y la posterior defensa de los derechos laborales, constituye una experiencia que merece ser conocida, debatida y estudiada por los trabajadores de toda América Latina.

Lic. Rubén Suárez
Director de RedContactoSur

URUGUAY, NETANYAHU Y PALESTINA: EL DERECHO INTERNACIONAL NO PUEDE TENER DOBLE VARA

 


URUGUAY, NETANYAHU Y PALESTINA: EL DERECHO INTERNACIONAL NO PUEDE TENER DOBLE VARA

Por RedContactoSur Lic Ruben Suarez

Montevideo vuelve a estar en el centro de un debate que trasciende ampliamente una eventual visita de Benjamín Netanyahu a Uruguay.

La vicecanciller uruguaya, Valeria Csukasi, sostuvo que, si el primer ministro israelí ingresara al territorio uruguayo mientras se mantiene vigente la orden de captura de la Corte Penal Internacional (CPI), Uruguay debería cumplir con sus obligaciones internacionales.

El canciller Mario Lubetkin respaldó ese criterio y señaló que Uruguay debe cumplir las decisiones de la CPI mientras continúe reconociendo su jurisdicción.

La discusión provocó además un reclamo de la Embajada de Israel ante la Cancillería uruguaya.

El presidente Yamandú Orsi, por su parte, buscó bajar el tono de la controversia y consideró innecesario discutir sobre una eventual visita que no está planteada.

Pero desde RedContactoSur creemos que el debate es mucho más profundo.

RESPALDAMOS LA ORDEN DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL

Nuestra posición es clara y no admite dobles interpretaciones:

RedContactoSur respalda la orden de captura emitida por la Corte Penal Internacional.

Si Uruguay reconoce la jurisdicción de la CPI y forma parte del sistema internacional que la sostiene, debe cumplir sus obligaciones.

No puede existir una justicia internacional que funcione solamente cuando el acusado es enemigo de una determinada potencia y deje de funcionar cuando se trata de un aliado.

El derecho internacional debe ser universal.

No importa si el acusado es israelí, estadounidense, ruso, europeo, latinoamericano, africano o asiático.

No importa su religión.

No importa su ideología.

No importa el poder político, económico o militar que tenga detrás.

Nadie puede estar por encima de la justicia.

Y precisamente porque defendemos el derecho internacional, respaldamos que Uruguay cumpla con las decisiones de la Corte Penal Internacional.

GAZA Y PALESTINA: NO PODEMOS MIRAR HACIA OTRO LADO

La discusión tampoco puede separarse de la tragedia que atraviesa el pueblo palestino.

Desde RedContactoSur reafirmamos nuestro apoyo al pueblo palestino y nuestro reclamo:

🇵🇸 ¡PALESTINA LIBRE!

Defendemos el derecho del pueblo palestino a vivir en libertad, con dignidad, seguridad, soberanía y autodeterminación.

Defendemos el derecho de Palestina a existir como Estado y reclamamos el fin de la ocupación, la colonización y toda forma de violencia contra la población civil.

Las vidas palestinas tienen el mismo valor que cualquier otra vida.

No hay vidas de primera y vidas de segunda.

No hay víctimas que merezcan nuestra solidaridad y otras que debamos ignorar.

NO SOMOS ANTISEMITAS

También queremos ser absolutamente claros frente a cualquier intento de tergiversar nuestra posición.

RedContactoSur NO ES ANTISEMITA.

Rechazamos categóricamente el antisemitismo, el racismo, la discriminación, la persecución y cualquier forma de odio contra las personas judías.

Respetamos al pueblo judío, su cultura, su historia, sus tradiciones y su religión.

Nuestra crítica es política.

Somos antisionistas.

Y debemos explicar qué significa esto.

Criticar al sionismo como corriente política no significa odiar a los judíos.

Criticar las políticas del Gobierno de Israel no significa atacar al pueblo judío.

Denunciar la ocupación, la colonización o las violaciones de derechos humanos no es antisemitismo.

De la misma manera, rechazamos cualquier intento de utilizar la acusación de antisemitismo para silenciar críticas legítimas a las decisiones de un gobierno.

Una religión no es un gobierno.
Un pueblo no es un gabinete.
Una persona judía no es responsable de las decisiones del Estado de Israel.

La distinción debe ser absolutamente clara.

CONTRA TODA FORMA DE ODIO

Nuestra posición es coherente:

No al antisemitismo.

No a la islamofobia.

No al racismo.

No a la discriminación.

No a la persecución de ningún pueblo.

Y también:

Sí a Palestina libre.

Sí a la autodeterminación de los pueblos.

Sí a los derechos humanos.

Sí al derecho internacional.

Sí a la justicia para las víctimas.

URUGUAY NO PUEDE TENER UNA DOBLE VARA

Uruguay tiene una larga tradición de defensa del derecho internacional y de los derechos humanos.

Precisamente por eso, debe mantener una posición coherente.

No alcanza con hablar de derechos humanos cuando resulta cómodo.

Hay que defenderlos cuando generan incomodidad.

Hay que defenderlos cuando protesta una embajada.

Hay que defenderlos cuando existen presiones diplomáticas.

Hay que defenderlos cuando detrás del acusado existen enormes intereses económicos, políticos o militares.

Los derechos humanos no pueden depender del poder del victimario.

Y la justicia internacional no puede depender de la bandera del acusado.

LA HISTORIA NOS OBLIGA A NO CALLAR

América Latina conoce demasiado bien las consecuencias de la impunidad.

Nuestros pueblos conocieron dictaduras, desapariciones, asesinatos políticos, torturas, persecuciones y terrorismo de Estado.

Por eso sabemos que cuando los crímenes quedan impunes, las víctimas vuelven a ser derrotadas.

La justicia internacional nació precisamente para intentar impedir que los grandes responsables de crímenes internacionales puedan esconderse detrás del poder.

Por eso nuestra posición es firme:

Si existe una orden de captura vigente de la Corte Penal Internacional, debe ser respetada.

No hay excepciones por conveniencia política.

No hay excepciones por presión diplomática.

No hay excepciones por nacionalidad.

PALESTINA LIBRE Y JUSTICIA INTERNACIONAL

Desde RedContactoSur reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo palestino.

No porque odiemos a Israel.

No porque odiemos a los judíos.

No porque defendamos ninguna forma de violencia contra civiles.

Lo hacemos porque creemos que todos los pueblos tienen derecho a vivir libres, seguros y con dignidad.

Queremos una paz verdadera.

Una paz con justicia.

Una paz que no signifique que un pueblo tenga que vivir permanentemente sometido a otro.

Una paz que garantice derechos para palestinos e israelíes.

Una paz donde las víctimas sean reconocidas y donde los responsables de crímenes internacionales respondan ante la justicia.

NUESTRA POSICIÓN ES CLARA

Desde RedContactoSur decimos:

🇵🇸 PALESTINA LIBRE.

⚖️ JUSTICIA PARA LAS VÍCTIMAS.

🌎 DERECHO INTERNACIONAL SIN DOBLE VARA.

🚫 NO AL ANTISEMITISMO.

🚫 NO AL RACISMO NI A LA DISCRIMINACIÓN.

🚫 NO A LA IMPUNIDAD.

✊ SÍ A LA AUTODETERMINACIÓN DEL PUEBLO PALESTINO.

⚖️ SÍ AL CUMPLIMIENTO DE LAS ÓRDENES DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL.

🕊️ SÍ A UNA PAZ CON JUSTICIA.

Defender Palestina no significa odiar a los judíos.

Defender Palestina significa defender los derechos de un pueblo.

Y respaldar la orden de la Corte Penal Internacional no significa perseguir una nacionalidad.

Significa defender el principio de que nadie está por encima de la ley.

Porque si la justicia internacional solamente alcanza a los débiles, entonces no estamos hablando de justicia.

Estamos hablando de poder.

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