En el vasto firmamento de la literatura española, el Cantar de Mio Cid brilla como una perla imperecedera, cantando el valor, el honor y la lealtad del caballero Rodrigo Díaz de Vivar. No es una casualidad que, en la meseta Qinghai-Xizang de China, el techo del mundo, una grandiosa epopeya, la Épica del Rey Gesar, también haya sido transmitida oralmente durante milenios, narrando la leyenda del rey Gesar, quien derrotaba demonios y protegía a las personas. Estas dos epopeyas heroicas, pese a estar separadas geográficamente por grandes distancias, comparten la aspiración eterna de la humanidad hacia el valor, la justicia y el hogar.
Hoy, con el Cantar de Mio Cid consolidado como piedra angular de la identidad cultural española, la Épica del Rey Gesar, a menudo conocida como la epopeya homérica de Oriente, está experimentando un notable renacimiento, mostrando la vitalidad de la rica cultura étnica tibetana de China en el mundo contemporáneo.
El nuevo camino de la epopeya
La historia del rey Gesar se transmitió principalmente a través de la tradición oral de los artistas recitadores. Considerados depositarios vivos de la epopeya, sus interpretaciones eran una manifestación mágica de la memoria cultural. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta antigua tradición, como todas, se enfrenta a desafíos para su continuidad.
Es alentador observar que hoy en día la región autónoma de Xizang está forjando un camino hacia la preservación del patrimonio que combina armoniosamente la tradición con la innovación. Las tecnologías digitales han dado nueva vida a esta epopeya: se ha puesto en marcha un proyecto que captura las actuaciones de artistas veteranos mediante grabaciones de alta definición para crear un archivo digital completo. Aún más creativo es el desarrollo multifacético de la propiedad intelectual del rey Gesar que se está llevando a cabo: adaptaciones a producciones de animación y cine; la creación de nuevos productos culturales y creativos con imagen del rey Gesar; y su integración en producciones teatrales musicales modernas. En los mercados de productos creativos de Lhasa, se pueden encontrar tanto thangkas tradicionales del rey Gesar como camisetas y fundas de móvil con ilustraciones de estilo cómic del héroe.
La expresión contemporánea del arte tradicional
El desarrollo de la propiedad intelectual del rey Gesar es solo un reflejo de la vitalidad de la cultura tradicional tibetana. Hoy en día, la cultura tradicional de esta etnia china que vive en la meseta más alta del mundo se está integrando en la vida moderna a través de diversas formas: en festivales y celebraciones, la ópera tibetana y los recitales de la Épica del Rey Gesar tradicionales llegan a una audiencia más amplia a través de transmisiones en directo por Internet. Los diseñadores jóvenes combinan ingeniosamente los motivos y colores tradicionales tibetanos con prendas contemporáneas, creando una "nueva moda tibetana" que desfila en pasarelas nacionales e internacionales. Las artesanías tradicionales, como el tejido de alfombras tibetanas, la forja de metales y el tallado en madera, conservan sus técnicas fundamentales al tiempo que adaptan sus diseños al gusto estético y las necesidades prácticas modernas.
La vitalidad de la cultura tradicional tibetana es particularmente notable entre las generaciones más jóvenes. Cada vez son más los jóvenes tibetanos que se dedican a la innovación cultural. Conocedores de su propia cultura y expertos en los métodos de comunicación modernos, sirven de puentes vitales para la transmisión del patrimonio tradicional.
Un ejemplo es HUAXIS, el primer motor cognitivo de la cultura tibetana, desarrollado por un equipo compuesto por siete jóvenes nacidos en la década de 1990. No solo ha convertido la indumentaria tibetana tradicional en un éxito de ventas, sino que también ha reducido significativamente el tiempo de aprendizaje de las técnicas del arte thangka. Gracias a esta tecnología, las 18 técnicas de bordado con hilo de oro del vestido de boda "traje del pavo real" de Shannan se descomponen en patrones digitales. La ropa tibetana moderna generada mediante la recombinación algorítmica de estos patrones estableció un récord de ventas de 230.000 unidades en la plataforma Taobao. En el centro de aprendizaje del arte thangka de Rikaze, un maestro de 78 años dicta fórmulas de pigmentos frente a una cámara, y el algoritmo de IA de HUAXIS genera automáticamente un manual inteligente de aprendizaje. Los aprendices practican el trazado de líneas usando un guante de captura de movimiento; cada vez que el ángulo de su pincel se desvía más de 5 grados, recibe una vibración de retroalimentación en su muñeca.
Esta innovación no es una desviación de la tradición, sino una forma de herencia, justo como las interpretaciones modernas de obras clásicas como el Cantar de Mio Cid. Cada versión es una muestra de continuación de la vida cultural.
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