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2/05/2026

Divertirse con el Año del Caballo: la guía imprescindible para disfrutar a lo grande del Año Nuevo chino

Divertirse con el Año del Caballo: la guía imprescindible para disfrutar a lo grande del Año Nuevo chino


Con la llegada del Año del Caballo, se enciende una celebración invernal que une tradición y modernidad, combinando cultura, creatividad y diversión.


En la cultura china, el caballo simboliza vitalidad, espíritu de superación y buena fortuna. Seas amante del patrimonio cultural, viajero en busca de experiencias de moda o alguien que disfruta de los rituales festivos, este invierno encontrarás tu propia manera de celebrar el Año del Caballo.


Divertirse con el Año del Caballo: del “Caballito de la Fortuna” a espectáculos de fuego y luz

Para vivir el romanticismo del Año del Caballo en una ciudad moderna, Changsha es una elección ideal. Conocida por su vibrante gastronomía, la ciudad también ofrece celebraciones culturales únicas para esta festividad.


En 2026, el ilustrador y músico francés Pierre Guignard presenta por primera vez en China su IP original “Lucky Pony – Caballito de la Fortuna”, una experiencia artística que combina el romanticismo francés con el ambiente festivo de Hunan.


Una plataforma panorámica de 360° se convierte en un espacio inmersivo que permite interactuar con Lucky Pony y recorrer la ciudad con la ayuda de un guía con IA.


Al caer la noche, el espectáculo de Datiehua, patrimonio cultural inmaterial, ilumina el parque Ventana al Mundo: hierro fundido y ruedas de fuego reflejadas en el lago crean una escena de ensueño. A esto se suma el show de luces en la muralla del Pabellón Tianxin, donde historia y tecnología se fusionan para regalar una vista nocturna inolvidable.


Divertirse con el Año del Caballo: creatividad china al galope


¿Te gustaría llevarte a casa un recuerdo del Año del Caballo cargado de buena suerte y cultura china?


En el Año del Caballo 2026, la tradición china cobra nuevo impulso creativo. Desde figuras decorativas de distintos estilos hasta cajas sorpresa, moda y colecciones digitales, el caballo deja de ser solo un símbolo zodiacal para convertirse en una expresión contemporánea de valentía, velocidad y sueños.


Para quienes desean conservar esa buena fortuna, la serie de productos culturales de la Gala de la Fiesta de la Primavera del Grupo de Medios de China es una opción imperdible. Inspirada en el lema “Corcel galopante, impulso imparable”, reúne cuencos festivos, platos, muñecos, coplas de Año Nuevo y más, combinando tradición popular, diseño moderno y valor coleccionable.


Cuando la cultura milenaria se une al diseño joven y la creatividad digital, el Año del Caballo entra en la vida cotidiana y muestra al mundo una China que sigue avanzando.  


Divertirse con el Año del Caballo: la doble felicidad de montar a caballo y deleitar el paladar con los sabores de la estepa nevada


¿Te imaginas celebrar el Año Nuevo chino entre hielo, nieve y pura adrenalina? 


Cuando las praderas de Hulunbuir se cubren de blanco y los cascos resuenan en las mañanas heladas de Xilingol, comienza una aventura invernal que une velocidad, tradiciones y gastronomía.


Aquí podrás disfrutar de deportes de invierno como esquiar en Yabuli, montar a caballo sobre la estepa nevada de la montaña Heishantou o vivir el festival Nadam de invierno. Trineos tirados por caballos y carreras de botes de dragón sobre hielo mantienen la pasión encendida incluso a −25 °C.

La experiencia continúa en la mesa. Al caer la noche, el sonido del morin khuur acompaña la leche de yegua fermentada, mientras el cordero asado, el arroz tostado y las empanadas mongolas despiertan los sentidos.


Ya sea en una yurta tradicional o en las casas calefaccionadas del pueblo de nieve, bajo un cielo estrellado sentirás la hospitalidad de las minorías étnicas y los mejores deseos del Año del Caballo.

Divertirse con el Año del Caballo: un Año Nuevo sanador entre el monte Cangshan y el lago Erhai

¿Prefieres fiestas animadas o unas vacaciones tranquilas y acogedoras? Para quienes desean recibir el Año del Caballo con calma y poesía, Dali, en Yunnan, es una opción ideal. En granjas ecológicas junto al lago Erhai, puedes montar a caballo por senderos lacustres y contemplar el reflejo del monte Cangshan en el agua.


Además, actividades como yoga, meditación, caminatas por la antigua Ruta del Té y los Caballos y baños termales ayudan a liberar el estrés y a comenzar el año con energía serena.

En el casco antiguo, los alojamientos boutique ofrecen una hospitalidad auténtica. Los anfitriones sirven el tradicional té de las tres rondas y comparten historias sobre el caballo en la cultura local. Es posible escribir coplas festivas, pegar caracteres de “fu” y aprender canciones de la etnia Bai, sumergiéndose en una atmósfera sencilla y cálida.


Por la noche, viajeros de todo el mundo se reúnen alrededor de una fogata para compartir historias y sabores locales. Bajo las estrellas, entre montañas y agua, el Año del Caballo se vive de forma suave, reparadora e inolvidable.  

Argentina. La policía volvió a ensañarse este miércoles con las y los jubilados y fotógrafos: gaseados, apaleados, detenidos: «Cuanta maldad», les gritó a los uniformados uno de los manifestantes

 

La movilización era pacífica y por la vereda, pero los efectivos fueron al choque. El sacerdote fue detenido en dos oportunidades y luego, liberado sin cargos. De los cuatro detenidos, se convalidó la detención de dos personas por resistencia a la autoridad y lesiones.


Resumen Latinoamericano

El padre Francisco Paco Olveira fue detenido esta tarde durante la habitual marcha de los jubilados que se realiza todas las semanas en las inmediaciones del Congreso, por lo que diputados de Unión por la Patria (UxP) se hicieron presentes en el lugar y consiguieron su liberación.

La directora periodística de Página|12, Nora Veiras, leyó al aire el mensaje que el padre Paco Olveira hizo llegar a sus compañeros de Curas en Opción por los Pobres luego de ser detenido durante la manifestación de este miércoles.

Todo mal, todo quemado por el gas, me detuvieron, me soltaron y me volvieron a detener. Ahora por entrar en la Superintendencia de Drogas de la Policía Federal, por qué me llevaron acá, no sé, por ahora estoy en el camión celular”,

El sacerdote había sido escoltado por los diputados de Unión por la Patria (UxP) Paula Penacca, Jorge Taianna, Teresa García, Lorena Pokoik y Eduardo Valdés, hasta el móvil de la Policía Federal donde quedó demorado, supuestamente, “por resistencia a la autoridad”. Si bien fue liberado en una primera instancia, debido a la intervención de los diputados, al poco tiempo volvió a ser aprehendido por las fuerzas de seguridad y después de varias horas, volvieron a liberarlo.

Según confirmó Carmen Verdú, una de las abogadas de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) que acompaña a los detenidos durante esta marcha, fueron cuatro las personas detenidas en el exdepartamento central de la PFA, en la actualidad de Drogas peligrosas: Francisco Paco Olveira, Ivo Enriquez, Miguel Cali y Fidel Thomas Bravo. Se convalidaron dos de estas detenciones por resistencia a la autoridad con respecto a Cali y Enriquez, sumándose a éste último los delitos de lesiones leves y agravadas. Ambos continuarán detenidos. En tanto que el Padre Paco y Fidel Thomas Bravo fueron liberados después de pasar horas detenidos y en custodia de la PFA.



Video (abajo) Fotógrafos y jubilados apaleados y gaseados




Segunda Declaración de la Habana (1962) - Fidel Castro Ruz

 🇨🇺Segunda Declaración de la Habana (1962) - Fidel Castro Ruz



El antecedente fue en la llamada Reunión de Punta del Este, a la que asistieron el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa y el Presidente de la República, Osvaldo Dorticós. En esta reunión el Gobierno de los Estados Unidos, representado por Kennedy, demostró que no le convenía el ejemplo de Cuba y su temor a que se repitieran revoluciones como la cubana en América. 


En esa octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores convocada por  el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para promover nuevas sanciones económicas y políticas contra el Gobierno Revolucionario se intentó el aislamiento diplomático de Cuba,  el cese total del comercio con la Isla y su expulsión del Tratado Interamericano de Defensa Recíproca. El gobierno yanqui puso como pretexto el  vínculo de la isla con potencias extracontinentales y la incompatibilidad del Marxismo-Leninismo con los principios del Sistema Interamericano.


En la reunión de enero de 1962 sacaron a Cuba de la Organización de Estados Americanos con mayoría mínima de catorce votos. Los Estados Unidos compraron el voto del representante, el dictador haitiano Françoise Duvalier y del Gobierno uruguayo. Cuba votó contra la resolución y se abstuvieron seis países. Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y México. Todos los gobiernos latinoamericanos a excepción de México, rompieron relaciones diplomáticas con el gobierno revolucionario.


En la tarde del cuatro de febrero de 1962, más de un millón de cubanos colmaron la Plaza de la Revolución al llamado que hiciera el Gobierno Revolucionario para constituir la Segunda Asamblea General Nacional del Pueblo. Allí se aprobó la segunda Declaración de la Habana.

2/04/2026

El «Por ahora» tras las rejas: una guerrillera y la aurora bolivariana Geraldina Colotti Rebibbia, Sección de Alta Seguridad, 1992. Las paredes grises y el eco metálico de las puertas eran ahora el universo de la joven, otrora militante de las Brigadas Rojas. Su ideal de transformación social, forjado en la efervescencia de los llamados años de plomo, la había llevado a un camino de clandestinidad y, finalmente, después de sobrevivir a un tiroteo en el que los carabineros querían acabar con ellos, a esta celda fría donde el tiempo se medía en el parpadeo fluorescente del techo, en el olor de los libros sin cubierta –los únicos permitidos– , en la tinta de los periódicos que se podían encontrar, que manchaba los dedos, pero daba la ilusión de continuar con un hábito indispensable de los años de la guerrilla, cuando era esencial mantenerse informado sobre la situación política y los movimientos del enemigo. Y luego estaba el ritual de los noticieros, que afuera se escuchaban y comentaban juntos en las casas clandestinas. En la celda, ella los escuchaba sola, después de cerrar los libros o los cuadernos, y los comentaba maldiciendo en voz baja, para evitar que las guardias la tomaran por loca. En la pequeña pantalla, incrustada en el muro, las imágenes parpadeaban con la monotonía de siempre: política italiana enredada en escándalos, ecos lejanos de la caída del Muro, la omnipresente sombra de la Guerra del Golfo. Pero una tarde, una figura inesperada irrumpió en la rutina visual. Un militar joven, de uniforme verde oliva y boina roja, con una determinación palpable en la mirada, se dirigía a las cámaras tras un fallido intento de rebeldía en un país lejano llamado Venezuela: «El típico golpe de estado del típico gorila latinoamericano», había comentado el cronista. Pero ella, curtida en el análisis político y la lectura entre líneas, sintió una punzada de curiosidad. Las palabras del comandante, un tal Hugo Chávez, resonaron en el aire viciado del encierro: «Por ahora». Una promesa suspendida, una derrota que no era final. En ese «por ahora», la brigadista sentenciada, vislumbró una chispa, un eco distante de la rebeldía que creía extinguida en los laberintos de su encierro carcelario, mientras se iba imponiendo la narrativa posmoderna del fin de las ideologías y de toda esperanza de cambio para las clases populares. Años después, las rejas de Rebibbia comenzaron a ceder levemente. Gracias a permisos de trabajo externo, la brigadista experimentó el contraste brutal entre la rigidez del encierro y la relativa libertad del mundo exterior, pero bajo una censura y un control igualmente brutal, de un sistema cómplice para el cual solo eran peligrosos terroristas a silenciar. Trabajaba en un pequeño periódico de izquierda, en medio de “sobrinos políticos” que apenas soportaban sus elecciones, y menos aún los constantes controles armados de las fuerzas policiales. Fue allí donde la figura de Chávez y su Revolución Bolivariana comenzaron a tomar forma, nutriéndose de retazos de noticias, comentarios sesgados y la persistente propaganda negativa que los medios occidentales vertían sobre el proceso venezolano, aderezada incluso con apreciaciones racistas. Para la brigadista, que ahora empuñaba el teclado como antes las armas, la distorsión informativa era una vieja conocida. Reconocía las estrategias de demonización, la simplificación burda de procesos complejos, la omisión sistemática de las voces populares. La Revolución Bolivariana era presentada como una deriva autoritaria, un régimen populista abocado al fracaso, una amenaza para la «democracia» y el «orden internacional». Pero la imagen del joven comandante diciendo «por ahora» seguía grabada en su memoria. Había algo genuino en esa derrota anunciada, una conexión palpable con un pueblo que parecía hastiado de la vieja política. Ahora, desde su segunda vida, la brigadista comenzó una silenciosa labor de contrainformación. Devoraba artículos académicos, buscaba fuentes alternativas en internet (una tecnología aún incipiente pero reveladora), analizaba los discursos de Chávez con la misma meticulosidad con la que antes planificaba acciones clandestinas. En la redacción, junto a los pocos que mantenían un juicio abierto sobre la revolución bolivariana, aprovechaba cualquier resquicio para deslizar comentarios que cuestionaban la narrativa dominante. Con sus colegas, debatía sobre la nacionalización del petróleo, los programas sociales masivos, la participación popular en la política venezolana. Su mirada analítica, entrenada en la crítica radical, detectaba las inconsistencias y las manipulaciones de la propaganda anti-bolivariana. Del contacto con las embajadas, llegaban noticias de primera mano, diferentes a las difundidas por las agencias de prensa. No se trataba de una conversión automática ni de una adhesión ciega. Como revolucionaria del siglo XX, y como marxista de escuela europea, ella conservaba su espíritu crítico y sus reservas sobre ciertos aspectos del proceso, sobre todo sobre el tema de la toma del poder y de la falta de expropiación de la burguesía. Pero reconocía en la Revolución Bolivariana un intento real, aunque imperfecto, de desafiar el statu quo, de dar voz a los excluidos, de construir una alternativa al neoliberalismo rampante que asolaba el planeta. Para la brigadista que vio una promesa tras las rejas, la Revolución Bolivariana se había convertido en una interrogante crucial. Ya no se trataba de la lucha armada en las calles italianas, sino de una batalla más sutil, pero igualmente trascendente: la lucha por la verdad contra el imperio de la desinformación. Y en esa trinchera, con las herramientas de su formación política y de su actual profesión, comenzaba a desenmascarar las sombras proyectadas sobre la esperanza que había germinado de un simple «por ahora» pronunciado al otro lado del Atlántico. Su «por ahora» personal se había transformado en una búsqueda incansable por comprender y difundir la complejidad de un proceso revolucionario que resonaba con ecos de sus propios sueños inconclusos. Por eso, jamás, en ningún momento, abandonaría la revolución bolivariana. “Por ahora”. Y para siempre. Cuando la militante terminó su condena y pudo viajar, vivió de cerca la fuerza del Chávez orador y comunicador de la historia. No solo transmitía directrices políticas; narraba la epopeya bolivariana, conectando el presente de la Revolución con las gestas independentistas de Simón Bolívar. Chávez usó la comunicación como una herramienta pedagógica para elevar la conciencia de clase, forjar la identidad soberana y recordar al pueblo sus raíces de lucha. Su insistencia en la historia no era nostalgia, sino un recordatorio constante de que la lucha contra el imperialismo y la oligarquía era un ciclo que se repetía, y que la victoria dependía de la unidad y la voluntad popular. Esta conexión histórica resulta vital para entender la opción revolucionaria en el siglo XXI. Para la ex guerrillera, formada en la militancia radical europea, la experiencia de la Revolución Bolivariana - aunque sin dictatura del proletariado - devolvía la vigencia a la necesitad de la ruptura radical. El siglo XX, con sus intentos de toma del poder por la vía armada, como fue el caso de la guerrilla urbana en Italia, representa una fase histórica cuyas lecciones deben ser comunicadas y analizadas sin los filtros de la condena oficial. Estas experiencias, si bien no siempre exitosas o exentas de errores, demostraron la disposición de algunos sectores a llevar la lucha de clases a sus últimas consecuencias. Comunicar esta historia en el presente no es hacer apología de la violencia, sino recordar que la oligarquía y los grandes grupos económicos jamás cederán su poder voluntariamente. La firmeza revolucionaria es una necesidad histórica. La opción revolucionaria, comunicada y mantenida como principio, es lo que da a un líder la fuerza moral y política para no ceder. Chávez lo demostró: nunca se doblegó ante los diktat de Washington porque mantenía la soberanía como un valor no negociable. Una lección aprendida de la historia, que Nicolás Maduro, otro gran comunicador popular, sigue enseñando con la misma determinación y valentía: más aún en este momento en que, como prisionero de guerra del imperialismo estadounidense, nos envía el símbolo de la firma de Chávez, para renovar de este modo la promesa del “por ahora”.

 El «Por ahora» tras las rejas: una guerrillera y la aurora bolivariana



Geraldina Colotti RedContactoSur 

Rebibbia, Sección de Alta Seguridad, 1992. Las paredes grises y el eco metálico de las puertas eran ahora el universo de la joven, otrora militante de las Brigadas Rojas. Su ideal de transformación social, forjado en la efervescencia de los llamados años de plomo, la había llevado a un camino de clandestinidad y, finalmente, después de sobrevivir a un tiroteo en el que los carabineros querían acabar con ellos, a esta celda fría donde el tiempo se medía en el parpadeo fluorescente del techo, en el olor de los libros sin cubierta –los únicos permitidos– , en la tinta de los periódicos que se podían encontrar, que manchaba los dedos, pero daba la ilusión de continuar con un hábito indispensable de los años de la guerrilla, cuando era esencial mantenerse informado sobre la situación política y los movimientos del enemigo.


Y luego estaba el ritual de los noticieros, que afuera se escuchaban y comentaban juntos en las casas clandestinas. En la celda, ella los escuchaba sola, después de cerrar los libros o los cuadernos, y los comentaba maldiciendo en voz baja, para evitar que las guardias la tomaran por loca.


En la pequeña pantalla, incrustada en el muro, las imágenes parpadeaban con la monotonía de siempre: política italiana enredada en escándalos, ecos lejanos de la caída del Muro, la omnipresente sombra de la Guerra del Golfo. Pero una tarde, una figura inesperada irrumpió en la rutina visual. Un militar joven, de uniforme verde oliva y boina roja, con una determinación palpable en la mirada, se dirigía a las cámaras tras un fallido intento de rebeldía en un país lejano llamado Venezuela: «El típico golpe de estado del típico gorila latinoamericano», había comentado el cronista.


Pero ella, curtida en el análisis político y la lectura entre líneas, sintió una punzada de curiosidad. Las palabras del comandante, un tal Hugo Chávez, resonaron en el aire viciado del encierro: «Por ahora». Una promesa suspendida, una derrota que no era final. En ese «por ahora», la brigadista sentenciada, vislumbró una chispa, un eco distante de la rebeldía que creía extinguida en los laberintos de su encierro carcelario, mientras se iba imponiendo la narrativa posmoderna del fin de las ideologías y de toda esperanza de cambio para las clases populares.


Años después, las rejas de Rebibbia comenzaron a ceder levemente. Gracias a permisos de trabajo externo, la brigadista experimentó el contraste brutal entre la rigidez del encierro y la relativa libertad del mundo exterior, pero bajo una censura y un control igualmente brutal, de un sistema cómplice para el cual solo eran peligrosos terroristas a silenciar. Trabajaba en un pequeño periódico de izquierda, en medio de “sobrinos políticos” que apenas soportaban sus elecciones, y menos aún los constantes controles armados de las fuerzas policiales.


Fue allí donde la figura de Chávez y su Revolución Bolivariana comenzaron a tomar forma, nutriéndose de retazos de noticias, comentarios sesgados y la persistente propaganda negativa que los medios occidentales vertían sobre el proceso venezolano, aderezada incluso con apreciaciones racistas. Para la brigadista, que ahora empuñaba el teclado como antes las armas, la distorsión informativa era una vieja conocida. Reconocía las estrategias de demonización, la simplificación burda de procesos complejos, la omisión sistemática de las voces populares. La Revolución Bolivariana era presentada como una deriva autoritaria, un régimen populista abocado al fracaso, una amenaza para la «democracia» y el «orden internacional».


Pero la imagen del joven comandante diciendo «por ahora» seguía grabada en su memoria. Había algo genuino en esa derrota anunciada, una conexión palpable con un pueblo que parecía hastiado de la vieja política. Ahora, desde su segunda vida, la brigadista comenzó una silenciosa labor de contrainformación. Devoraba artículos académicos, buscaba fuentes alternativas en internet (una tecnología aún incipiente pero reveladora), analizaba los discursos de Chávez con la misma meticulosidad con la que antes planificaba acciones clandestinas.


En la redacción, junto a los pocos que mantenían un juicio abierto sobre la revolución bolivariana, aprovechaba cualquier resquicio para deslizar comentarios que cuestionaban la narrativa dominante. Con sus colegas, debatía sobre la nacionalización del petróleo, los programas sociales masivos, la participación popular en la política venezolana. Su mirada analítica, entrenada en la crítica radical, detectaba las inconsistencias y las manipulaciones de la propaganda anti-bolivariana. Del contacto con las embajadas, llegaban noticias de primera mano, diferentes a las difundidas por las agencias de prensa.


No se trataba de una conversión automática ni de una adhesión ciega. Como revolucionaria del siglo XX, y como marxista de escuela europea, ella conservaba su espíritu crítico y sus reservas sobre ciertos aspectos del proceso, sobre todo sobre el tema de la toma del poder y de la falta de expropiación de la burguesía. Pero reconocía en la Revolución Bolivariana un intento real, aunque imperfecto, de desafiar el statu quo, de dar voz a los excluidos, de construir una alternativa al neoliberalismo rampante que asolaba el planeta.


Para la brigadista que vio una promesa tras las rejas, la Revolución Bolivariana se había convertido en una interrogante crucial. Ya no se trataba de la lucha armada en las calles italianas, sino de una batalla más sutil, pero igualmente trascendente: la lucha por la verdad contra el imperio de la desinformación. Y en esa trinchera, con las herramientas de su formación política y de su actual profesión, comenzaba a desenmascarar las sombras proyectadas sobre la esperanza que había germinado de un simple «por ahora» pronunciado al otro lado del Atlántico. Su «por ahora» personal se había transformado en una búsqueda incansable por comprender y difundir la complejidad de un proceso revolucionario que resonaba con ecos de sus propios sueños inconclusos. Por eso, jamás, en ningún momento, abandonaría la revolución bolivariana. “Por ahora”. Y para siempre.


Cuando la militante terminó su condena y pudo viajar, vivió de cerca la fuerza del Chávez orador y comunicador de la historia. No solo transmitía directrices políticas; narraba la epopeya bolivariana, conectando el presente de la Revolución con las gestas independentistas de Simón Bolívar. Chávez usó la comunicación como una herramienta pedagógica para elevar la conciencia de clase, forjar la identidad soberana y recordar al pueblo sus raíces de lucha. Su insistencia en la historia no era nostalgia, sino un recordatorio constante de que la lucha contra el imperialismo y la oligarquía era un ciclo que se repetía, y que la victoria dependía de la unidad y la voluntad popular. Esta conexión histórica resulta vital para entender la opción revolucionaria en el siglo XXI.


Para la ex guerrillera, formada en la militancia radical europea, la experiencia de la Revolución Bolivariana - aunque sin dictatura del proletariado - devolvía la vigencia a la necesitad de la ruptura radical. El siglo XX, con sus intentos de toma del poder por la vía armada, como fue el caso de la guerrilla urbana en Italia, representa una fase histórica cuyas lecciones deben ser comunicadas y analizadas sin los filtros de la condena oficial.


Estas experiencias, si bien no siempre exitosas o exentas de errores, demostraron la disposición de algunos sectores a llevar la lucha de clases a sus últimas consecuencias. Comunicar esta historia en el presente no es hacer apología de la violencia, sino recordar que la oligarquía y los grandes grupos económicos jamás cederán su poder voluntariamente. La firmeza revolucionaria es una necesidad histórica.


La opción revolucionaria, comunicada y mantenida como principio, es lo que da a un líder la fuerza moral y política para no ceder.


Chávez lo demostró: nunca se doblegó ante los diktat de Washington porque mantenía la soberanía como un valor no negociable. Una lección aprendida de la historia, que Nicolás Maduro, otro gran comunicador popular, sigue enseñando con la misma determinación y valentía: más aún en este momento en que, como prisionero de guerra del imperialismo estadounidense, nos envía el símbolo de la firma de Chávez, para renovar de este modo la promesa del “por ahora”.

China y Uruguay profundizan mano a mano su cooperación e inyectan un nuevo dinamismo a las relaciones China-América Latina

 

El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, acompañado de una la delegación empresarial más numerosa en la historia de su país, se encuentra actualmente en China para realizar una visita de Estado de siete días al país asiático. Orsi es el primer jefe de Estado de América Latina en visitar China este 2026, en un viaje que coincide, además, con el 38° aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Uruguay. Asimismo, en un contexto internacional marcado por cambios y turbulencias, la visita contribuye de manera destacada a la profundización de la asociación estratégica integral entre ambos países y al desarrollo de la cooperación entre China y América Latina.


Abundantes frutos alcanzados durante la visita


Después de la reunión sostenida el 4 de febrero, los jefes de Estado de los dos países presenciaron conjuntamente la firma de más de 10 documentos de cooperación en áreas como la promoción de inversiones y el comercio, que abarcan múltiples campos importantes, incluyendo el comercio, las finanzas, la agricultura y ganadería, y la economía digital. En la comitiva del presidente Orsi, formada por más de 150 personas, la proporción de empresarios fue extremadamente alta, lo que demuestra la determinación estratégica del país sudamericano de "confiar en China". Ambas partes no solo centran su cooperación en industrias con ventajas tradicionales, sino que también exploran el potencial de campos emergentes como la inteligencia artificial, la energía limpia y la biotecnología. Es particularmente destacable que las dos naciones alcanzaron un consenso sobre la actualización del acuerdo de inversión y la promoción de la implementación del plan de cooperación en el marco de la iniciativa de la Franja y la Ruta. Al combinar la ventaja geográfica de Uruguay como nodo logístico del Atlántico Sur con la ventaja industrial de China, no solo se potencia la interconexión de Uruguay, sino que también se impulsa el desarrollo integrado de la región sur de Sudamérica.


Buen ejemplo de las relaciones China-América Latina








La profundización de la cooperación entre China y Uruguay ofrece un modelo práctico para el desarrollo de las relaciones entre China y América Latina. Aunque las dos partesestán separadas por océanos, comparten amplios consensos en torno a la oposición al hegemonismo unilateral y a la defensa del multilateralismo. La visita del presidente Orsi a China no solo es una continuación de la política de Uruguay hacia el país asiático, sino que también refleja las expectativas compartidas de los países latinoamericanos de profundizar la cooperación con China. Como el inicio de los intercambios de alto nivel entre China y América Latina en 2026, esta visita promueve la construcción más sólida y efectiva de la comunidad China-América Latina de futuro compartido.


La "nueva Doctrina Monroe" estadounidense afecta la soberanía y los intereses de desarrollo de los países latinoamericanos, lo que hace que el valor estratégico de la cooperación entre China y América Latina sea aún más prominente. China y Uruguay reafirmaron su apoyo mutuo a los principales intereses de cada uno: Uruguay se adhiere firmemente al principio de una sola China, y China apoya a los países latinoamericanos en la defensa de sus derechos e intereses de desarrollo. Esta confianza mutua estratégica es la piedra angular para que las relaciones entre China y América Latina avancen de manera estable ycontinua.


La visita del presidente Orsi a China no solo ha fortalecido aún más la amistad entre China y Uruguay, sino que también ha transmitido al mundo una señal firme de que China y América Latina trabajan conjuntamente para hacer frente a los retos y buscar el desarrollo común.

2/02/2026

Inicio | Secciones | Educación Delegación de la Udelar encabezada por el rector Cancela integra misión a China para firmar acuerdos de cooperación

 

30.01.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La Universidad de la República (Udelar) integra la comitiva presidencial en el viaje a la República Popular China, que se desarrollará del 1 al 7 de febrero de 2026 en las ciudades de Beijing y Shanghái.

 

La delegación de la casa de estudios está encabezada por el rector Héctor Cancela, acompañado de su secretario técnico, Agustín Cano; la prorrectora de Gestión, Laura González, y el presidente del Servicio de Relaciones Internacionales de la Udelar, Gonzalo Vicci.

La visita oficial tiene por objetivo la integración de ciencia, tecnología e innovación. En este sentido, el rector de la Udelar firmará una decena de convenios y memorándum de entendimiento con diversas universidades chinas, con la empresa de telecomunicaciones Huawei y con el Instituto de Investigación de Recursos Hídricos y Energía Hidroeléctrica (IWHR) de la República Popular China.

Los acuerdos se efectuarán con la Universidad de Shantou, la Universidad de Qingdao, la Universidad Agrícola del Sur de China, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Macao, la Universidad Lingnan de Hong Kong y la Universidad de Estudios Internacionales Jilin.

Según informa la Udelar a través de su servicio de comunicación, los convenios implican desde el fomento de intercambios estudiantiles y académicos hasta el desarrollo de laboratorios conjuntos en Bio-Nano-Farma y en la aplicación de inteligencia artificial para identificar patologías orales. Otros acuerdos incluyen cooperación en materia artística y fomentar innovaciones tecnológicas para potenciar la seguridad alimentaria.

Para Cancela, esta visita supone «una oportunidad privilegiada para profundizar vínculos existentes con China y para generar nuevas oportunidades en lo que respecta a la formación, el desarrollo de nuevas líneas de investigación y el acceso a plataformas y equipamientos de alta tecnología». 

«Valoro la posibilidad de ser parte de una misión país, en conjunto con el gobierno y con otros actores académicos y empresariales, ya que la diversificación de los vínculos internacionales y la búsqueda de sinergias y complementariedades refuerzan las posibilidades del desarrollo nacional. Para ello, tenemos que fortalecer el ecosistema interno y desarrollar áreas estratégicas que aporten a la soberanía del país y a mejorar las condiciones de vida de toda la población», manifestó el rector.

Tras acompañar la misión presidencial, el equipo de la Udelar permanecerá una semana más en China para continuar la agenda de trabajo con visitas a la Ciudad Universitaria (CityU) de Hong Kong, la Hong Kong Academy for Performing Arts, la universidad Lingnan, la incubadora tecnológica CyberPort y la empresa de alta tecnología MUST.

 

Imagen: Uypress/DFP

1/31/2026

MIGRACIÓN, IMPERIALISMO, RACISMO Y COLONIZACIÓN

 

 

MIGRACIÓN, IMPERIALISMO, RACISMO Y COLONIZACIÓN

La hipocresía del poder en la mal llamada América

Este no es un texto neutral. No busca equilibrio entre víctimas y victimarios. Es una toma de posición política e histórica frente a un sistema de dominación que se recicla, cambia de discurso, pero conserva intacta su lógica: saqueo, exclusión, represión y mentira.
Hablar de migración, racismo y xenofobia sin señalar a los verdaderos responsables es seguir siendo cómplices. Por eso este manifiesto nombra, acusa y contextualiza. Porque el silencio también es una forma de violencia.

América Latina, América Central y América del Norte son territorios construidos por migrantes, pueblos originarios esclavizados y poblaciones desplazadas por la colonización. Sin embargo, hoy quienes gobiernan —hijos, nietos y bisnietos de migrantes— levantan muros, deportan pobres y reproducen políticas xenófobas al servicio del imperialismo.

AMÉRICA: UN CONTINENTE MIGRANTE GOBERNADO POR XENÓFOBOS

Resulta profundamente paradójico —y criminal— que en un continente forjado por la migración, la conquista y el desplazamiento forzado, los actuales gobiernos adopten políticas antimigratorias, represivas y racistas.
La mayoría de los presidentes, ministros y funcionarios del continente tienen raíces migrantes. Sus familias llegaron huyendo del hambre, de guerras o de persecuciones. Hoy, convertidos en administradores del poder, reprimen, censuran, deportan y estigmatizan a quienes hacen exactamente lo mismo que hicieron sus abuelos.
El llamado “sueño americano” ha sido una de las estafas ideológicas más grandes de la historia. Estados Unidos no es ningún paraíso: es el país con mayor consumo de drogas, con sistemas de prostitución legal e ilegal gigantescos, con casinos, mafias financieras, corrupción estructural y cárceles convertidas en negocios.
Ese “sueño” solo existe para una minoría. Para el resto, es explotación, persecución y descarte.

ESTADOS UNIDOS: IMPERIO, INVASIÓN Y SAQUEO

Estados Unidos no es una democracia ejemplar: es un imperio.
 Desde su conformación ha intervenido, invadido o desestabilizado más de 400 veces a países del continente, desde México hasta la Patagonia.
Algunos ejemplos sobran:
México (1846–1848): robo de más de la mitad del territorio.
Cuba, Puerto Rico y Filipinas (1898).
Nicaragua, Haití, República Dominicana, Panamá, Granada.
Guatemala (1954), Chile (1973), Argentina y el Cono Sur mediante dictaduras.
Irak, Afganistán, Libia, Siria fuera del continente, con la misma lógica criminal.
Cuando no puede imponer gobiernos lacayos, invade directamente.
 Cuando no invade, bloquea, asfixia, sanciona y financia golpes.
El 3 de enero de 2026, Venezuela volvió a ser víctima de una agresión directa del imperialismo estadounidense, en continuidad con décadas de ataques, sabotajes, intentos de magnicidio y guerra económica contra un pueblo que decidió no someterse.

ICIS, MIGRACIÓN Y VIOLENCIA INSTITUCIONAL

La creación y funcionamiento de organismos como ICIS responde a una lógica de control y castigo del migrante pobre. No persiguen mafias ni capitales ilegales: persiguen cuerpos, rostros, acentos y pieles.
El migrante es tratado como sospechoso, como delincuente potencial, como amenaza. Se lo encierra, se lo deporta, se lo separa de sus familias, se lo humilla. Todo bajo discursos de “seguridad” que esconden racismo y clasismo.

ARGENTINA: ESTIGMATIZACIÓN Y DEPORTACIÓN DEL MIGRANTE BOLIVIANO

En Argentina, la estigmatización del migrante tiene un rostro claro: la población boliviana.
 Trabajadores de la construcción, del campo, de la industria textil, del comercio informal, hoy son señalados como culpables de crisis que no generaron.
Se los acusa, se los persigue, se los amenaza con deportaciones, mientras el gran capital extranjero saquea sin control. El pobre molesta. El rico extranjero es bienvenido.
Esto no es casual: es parte de una matriz colonial que necesita enemigos internos para justificar el ajuste y la represión.

LAS CÁRCELES DEL SISTEMA IMPERIAL Y EL MODELO BUKELE

Las cárceles del sistema imperial no buscan justicia: buscan disciplinamiento social.
 El modelo de Nayib Bukele en El Salvador es el ejemplo perfecto de un dispositivo represivo vendido como éxito, pero funcional a Estados Unidos.
Cárceles masivas, detenciones sin debido proceso, violaciones a derechos humanos, militarización de la vida civil. Todo aplaudido por el poder mediático internacional porque garantiza “orden” para el capital, no dignidad para los pueblos.

LA IGLESIA CATÓLICA: PILAR HISTÓRICO DEL RACISMO Y LA COLONIZACIÓN

No puede hablarse de racismo y xenofobia sin señalar a uno de sus principales pilares históricos: la Iglesia Católica Apostólica Romana.
La Iglesia llegó a la mal llamada América con la espada en una mano y la Biblia en la otra. Bendijo conquistas, justificó esclavitudes y legitimó genocidios. Todo aquel que no se sometía era perseguido, torturado o decapitado.
Durante más de dos mil años, la Iglesia nunca tuvo un Papa indígena ni un Papa negro. Esa ausencia expresa una estructura racista, eurocéntrica y colonial.
Incluso dentro de la Iglesia hubo denuncias.
 Bartolomé de las Casas describió a los pueblos originarios como:
“los más humildes, más pacíficos y más obedientes del mundo”
y denunció que los cristianos:
“con caballos, espadas y lanzas, comenzaron a hacer matanzas y crueldades nunca antes vistas”.
La fe fue usada como excusa para el saqueo y el exterminio. Ese legado sigue vivo en el racismo actual.

LLAMADO POLÍTICO

Nada de lo que ocurre hoy es casual. Migración, racismo, cárceles, represión y saqueo son partes de un mismo sistema imperial.
Frente a eso, no alcanza con indignarse: hay que organizarse.
 La soberanía no se pide: se ejerce.
 La dignidad no se negocia.
Los pueblos de América tienen memoria, historia y derecho a decidir su destino sin imperios, sin colonialismo y sin hipocresía.

Lic. Rubén Suárez
 Director – RedContactoSur
 


1/30/2026

POR LA LIBERACIÓN DE LOS PUEBLOS CONTRA EL FASCISMO Y EL IMPERIALISMO**


 POR LA LIBERACIÓN DE LOS PUEBLOSCONTRA EL FASCISMO Y EL IMPERIALISMO**


Saludamos al mundo entero a los pueblos en lucha,a quienes resisten el fascismo, la opresión la colonización del siglo XXI.
Porque este siglo debe y va a ser el siglo de la liberación total de los pueblos.


Una vez más como lo venimos haciendo desde el siglo pasado reafirmamos que seguiremos luchando, sin claudicar, por una comunicación libre, popular e independiente, al servicio de los procesos revolucionarios y liberadores del mundo entero.


Hoy reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la soberanía, con la autodeterminación de los pueblos, con el pueblo de Chávez, con el pueblo de Simón Bolívar, con el pueblo de Nicolás Maduro y con tantos y tantas compañeras y compañeros que resisten la dominación imperialista.


Hoy alzamos nuestra voz en repudio absoluto a la agresión yanqui, apoyada por los escuálidos, los vende patria, los servidores internos del imperio.


Denunciamos ante el mundo y ante las llamadas organizaciones internacionales como. OEA /ONU su silencio cómplice, su hipocresía, su inacción frente a una nueva agresión sobre este continente mal llamado América, pero que es Abya Yala, territorio de pueblos libres y rebeldes.


Denunciamos la agresión sistemática del imperialismo yanqui contra Venezuela, Nicaragua, Cuba y contra todos los pueblos que se atreven a salir de la opresión imperialista.  


Por eso llamamos a reforzar la militancia antifascista, a reafirmar el compromiso revolucionario, a seguir luchando, a seguir participando, porque la Patria Grande ya no es solo un continente: la Patria Grande hoy es el mundo entero.


Con Chávez en el corazón, seguimos construyendo Patria Grande.
Exigimos la liberación inmediata de Nicolás Maduro y Cilia, reafirmamos nuestro apoyo incondicional a la Revolución Bolivariana, a su conducción política, a la compañera Delcy Rodríguez, y a todos los pueblos y militantes que hoy enfrentan la opresión imperialista.


¡No al fascismo!¡No al imperialismo!¡Sí a la soberanía de los pueblos!¡Viva la Revolución Bolivariana!¡Viva la Patria Grande!



Lic. Rubén Suárez   Ana Juarez   Luis Alves                                 Secretaría Internacional – Red Contacto Sur
30 de enero 2025

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