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6/05/2023

Suspenden caso por lavado de dinero contra Cristina Fernández


 

Suspenden caso por lavado de dinero contra Cristina Fernández

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El juez señaló que el presente sumario “no afecta el buen nombre y honor que hubiera gozado” la exmandataria. | Foto: Télam


El magistrado sobreseyó a la expresidenta luego de que el fiscal a cargo determinara la no existencia de pruebas.


El juez argentino, Sebastián Casanello, determinó este lunes el sobreseimiento de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa denominada “La ruta del dinero K” por supuesto lavado de dinero.


El magistrado sobreseyó a la expresidenta luego de que el fiscal, Guillermo Marijuán, determinara la no existencia de pruebas que demostraran el vínculo entre Fernández y el empresario Lázaro Báez, quien fue condenado a 10 años de prisión por este delito.


En este sentido, el fiscal cerró el pasado 24 de mayo la investigación que fue abierta hace siete años, tras considerar agotadas las medidas de prueba para evidenciar si la vicepresidenta había participado en el delito de lavado de dinero.



“Sin acusación no hay proceso penal posible”, afirmó Casanello en su resolución, donde también precisó que la formación del presente sumario “no afecta el buen nombre y honor que hubiera gozado”.


A partir de ello, el juez apuntó que la ausencia de acusación limita su jurisdicción, por lo cual “no puede ir más allá de la pretensión requerida por la acusación ni suplir la misión punitiva del Estado”.


El abogado a cargo de la defensa de la exmandataria, Carlos Alberto Beraldi, afirmó el mes pasado que los jueces que han intervenido en todo el proceso “no reunían las condiciones de imparcialidad y los fiscales, de objetividad”.


Con esta decisión se cierra uno de los procesos judiciales contra la líder peronista mientras las fuerzas de izquierda continúan denunciando que tales acusaciones impulsadas por las filas macristas contra la ex presidenta son infundadas y persiguen sacarla de la esfera política.


RT 

- Página 12

Por: teleSUR 

CIDH llama a El Salvador a restablecer los derechos

 🌎 *CIDH llama a El Salvador a restablecer los derechos


y garantías suspendidos por el régimen de excepción*                                                                                                                                                                      La perspectiva de los derechos humanos permite abordar la problemática de la criminalidad y la violencia y su impacto en la seguridad ciudadana mediante el fortalecimiento de la participación democrática y la implementación de políticas centradas en la protección de la persona humana. En ese sentido, la CIDH hace un llamado a adoptar las medidas necesarias para restablecer los derechos y garantías suspendidos y reitera su disposición para realizar una visita al país y colaborar técnicamente en la implementación de los estándares interamericanos de derechos humanos.


La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.


https://www.oas.org/es/CIDH/jsForm/?File=/es/cidh/prensa/comunicados/2023/058.asp

5/25/2023

DISCURSO DE CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN PLAZA DE MAYO

 DESGRABACION DEL DISCURSO DE CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN PLAZA DE MAYO


 


Muchas gracias compañeros, compañeras. ¿Cómo están? No los escuché bien. ¿Cómo?
La verdad que, que mejor lugar que volver a encontrarnos en esta plaza de Mayo. La Plaza de
la patria, la verdad que con esta lluvia. ¿No llueve ahora? Milagro. Dios. Milagro. Y yo que
quería ser una figurita de Billiken. Bueno, para los más pibes de 20 años que no saben qué era
Billiken les cuento que era una revista que animó los años infantiles y escolares de millones de
argentinos.
Quiero encontrarme de nuevo con ustedes en esta plaza como hace… ¿Qué? Como hace 20
años. Compañeros, compañeras. Hace exactamente 20 años que llegábamos con él, acá, a esta
misma plaza en la que 30 años antes habíamos estado. Ese país que recibió aquel presidente
patagónico de apenas 22% de los votos. Y no lo duden que sigue viviendo en el corazón del
pueblo como sigue viviendo cada argentino y cada argentina que le dio dignidad a este pueblo.
No lo duden pero, ese país que recibió que era un país de una gran crisis en el 2001. Yo quiero,
en estos tiempos en los cuales se habla tanto en contra del Estado… que es necesario un
Estado pequeñito, un Estado que no moleste, un Estado que deje que los argentinos vivan en
paz. Quiero contarles que cuando él llegó después de la crisis del 2001, el Estado era así de
chiquitito. Y quiero compartirlo con ustedes porque es necesario, ante tanta desinformación,
ante tanta confusión armada, premeditadamente, que llevemos a todos los rincones de la
patria, en cada escuela, en cada barrio, en cada fábrica, en cada comercio, a la calle… Que
cuando él llegó el Estado era así de chiquitito pero, la deuda externa que le habían dejado era
así de grande compañeros.
En aquel Estado, YPF había sido privatizada, era una empresa española igual que Aerolíneas
Argentinas. Tampoco estaba el correo que también había sido privatizado. La ANSES tampoco
existía porque cuando él llegó en la Argentina se jubilaban unos pocos. Los recursos de los
trabajadores habían sido privatizados y habían sido entregados a las famosas AFJP. Apenas una
jubilación de 200 pesos para los que habían cumplido todos los años y todos los aportes. Las
AFJP se terminaron quedando con los sueldos más altos como aportantes y los más bajos los
terminó pagando el Estado. Cuando en el año 2009 recuperamos la administración de las AFJP,
a ese momento el 60%, escuchen por favor, el 60% de los jubilados eran abonados por el
Estado nacional. Las AFJP únicamente pagaban a la crema, a los que ganaban los mejores
sueldos y, por lo tanto, podían afrontar un sistema de capitalización. Pero toda la gente había
quedado a la intemperie. Eran tiempos en que no habían blanqueado los aportes y, por lo
tanto, no se podían jubilar. Cuando decidimos, en el año 2008, la recuperación de Aerolíneas
Argentinas el Estado le pagaba a la empresa española los salarios de todos los trabajadores y el
combustible de los aviones. Porque pese a la fama de buenos administradores que tienen los
privados, por lo menos en lo que hace a Aerolíneas Argentinas no fue así. Tampoco las AFJP,
no se jubilaba nadie pero, cobraron bancos y administradoras en comisiones 12.000 millones
de dólares durante los años en que en este país jubilarse no era un derecho. Pero si el agua,
acá en la Ciudad de Buenos Aires también era de una empresa francesa y de los principales 18
municipios del norte y sur del conurbano bonaerense. Cuando la recuperamos, pudimos hacer
todas las obras de saneamiento y de conexión que no se habían hecho en todos los años de la
privatización y aún hoy se siguen haciendo. Hasta el espacio radioeléctrico estaba privatizado.
Pero si todo estaba en manos de los privados, YPF también, aunque terminamos con déficit
energético porque teníamos que importar combustible porque no exploraban ni explotaban y
nos quedamos sin energía. Pero entonces, si todo estaba en manos de los privados, si todo
estaba en manos de los buenos administradores ¿por qué la Argentina debía tanta plata? Por

una razón muy sencilla: porque habían contraído deuda externa. Porque la habían estatizado
en el 82, porque siguieron durante toda la década del 90 para sostener la falsa dolarización,
para seguir endeudando el país. Esta es la historia. Ese día que se cayó esa falsa dolarización
estalló el país. Esta plaza es testigo de nuestras alegrías pero es también el testigo de feas
jornadas, de feos días, de feos recuerdos de los argentinos. A la patria hay que tomarla sin
beneficio de inventario, a la patria hay que comprenderla y amarla completa. Esta plaza
también, cuando yo era senadora de la Nación y Néstor soñaba allá en el sur en su querida
Santa Cruz, fue poblada de represión a madres y abuelas aquí el día que se caía de la
convertibilidad y se apropiaban de los depósitos a plazo fijo de los argentinos en el famoso
“corralito” de aquel señor calvo y de ojitos claros. La verdad, cuando hoy vemos, cuando hoy
escuchamos a quienes eran discípulos y colaboradores de ese ministro explicarnos lo que van a
hacer... A nosotros porque, claro, nosotros no entendemos de economía como ellos, no fuimos
a la universidad, no tenemos el título de economistas. Quiero decirles que es cierto: Kirchner
era un simple abogado como yo pero, fuimos los kukas los que pagamos los depósitos a plazo
fijo con el Boden 12. Sí. El Boden 12 que no es una oferta para ir al shopping por la tarde. No,
no, no. Es el bono que se le entregó a cada uno de los que cuando fueron a buscar los dólares y
los pesos a los bancos no estaban. No estaban. Esos dólares y esos pesos que se le quedaron
los genios de las finanzas los pagaron los kukas, Néstor y Cristina. Sí. Ocho… me acuerdo como
si fuera hoy. Ocho cuotas, las tres primeras las pagó Néstor: 2005, 2006 y 2007, las otras, la
última la pagamos en el 2012. Anoten genios de la economía. Se las garparon nosotros la de
ustedes. Nosotros los kukas, los perucas.
No solamente eso. Cuando Néstor llegó al Gobierno y recibió la deuda defaulteada, la deuda
soberana defaulteada más grande de la historia, 150% del Producto Bruto y la reestructuró
contra viento y marea logrando la quita de capital e intereses más importante de la que se
tenga memoria. Era la deuda que había sido estatizada en el 82 cuando se iba la dictadura
militar. Y la deuda que se contrajo durante los 90 para sostener la falsa convertibilidad o la
falsa dolarización. Pero no se quedó ahí. No, no, no. Además decidió, junto al compañero Lula
Da Silva, pagar al contado Taca Taca, la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Es ahí
cuando la Argentina y su gobierno votado en las urnas recupera el timón de la economía. Y
comienza un proceso de reindustrialización, de inclusión, de valor agregado, de tecnología, de
repatriación de científicos e investigadores. De la construcción de una red social de inclusión
para una sociedad que había sido devastada por la desocupación y la exclusión. Cuando el
compañero llegó… Un médico por favor ahí, acá, a mi izquierda. ¿Está bien?
Cuando ese compañero llegó a Presidente de la República el Producto Bruto de este país era
de 164.000 millones de dólares. Cuando su compañera entregó el gobierno el 10 de diciembre
de 2015 el Producto Bruto era de 647.000 millones de dólares. Pagamos durante 12 años y
medio 100.000 millones de deuda de dólares que no habíamos contraído nosotros. ¿Y qué?
¿Fue magia, somos unos genios? No, el modelo de construcción de la sociedad, un modelo de
producción, de valor agregado, de inclusión social, de sostenimiento de la industria nacional,
de buenos salarios. No es pecado pagar buenos salarios. Al contrario, es de buenos cristianos.
Y aquel gobierno termina con el mejor salario en dólares de toda Latinoamérica, con la mejor
jubilación y con la mayor participación de los trabajadores en el Producto Bruto Interno, más
del 51%.
Yo creo que es bueno contar estas cosas y que se sepan porque son números duros e
inobjetables. Muchos dicen que mi segundo gobierno no fue tan bueno como el de Néstor o
como el primero mío. Tengo claro que es porque fue cuando más plata ganaron los
trabajadores y cuando más podía ahorrar guita la gente. No tengo ninguna duda.
Y miren no es que fueron 12 años fáciles, porque además estaba el otro argumento: “ah,

tenían todo a favor”. ¿A favor? A los 4 o 5 meses, no qué, menos, tres meses de asumir como
Presidenta, por otro genio de la economía, de los que nos dan clases todos los días, casi me
pongo el país de sombrero. Fue algo muy fuerte en esta misma plaza, hablamos en dos
oportunidades en aquella crisis que, sinceramente, dividió a la sociedad argentina. Por eso
digo que casi me puse el país de sombrero. Una crisis política de magnitud muy fuerte. Y a los
pocos meses, sobre mojado llovido, valga la redundancia. Sobre mojado llovido, la crisis de
Lehman Brothers, se cayó el mundo en Wall Street y en todo el mundo. Una de las crisis, dicen
los que escriben sobre estas cosas, que después del crack del 30 fue la más grande crisis
financiera internacional que se recuerda, la del 2008. Después, enseguidita, 2008, 2009 vino
una sequía. Sí, la sequía es algo redundante siempre en la economía argentina tan agro
dependiente en algunas cosas. Me acuerdo que entre el 2008, 2009, 2010 perdimos millones
de cabezas de ganado. Hay una ventaja con respecto a esta sequía. En esta sequía nadie le
echa la culpa al gobierno porque, obviamente, es una cuestión climatológica. El otro día
charlando con un dirigente de los movimientos sociales, se acordaba de que en nuestra sequía
2008, 2009 colgaban a las vacas que se habían muerto en los alambrados y decían: esto es
culpa de Cristina. Claro, la crisis y el enfrentamiento habían… No me enojo, no es con rencor
que lo digo, para nada. Para nada. Simplemente el enfrentamiento y la confrontación habían
sido tan intensas que las consecuencias no podían desaparecer ni aún todavía han
desaparecido. Es una pena realmente. Es una pena porque necesitamos, en serio, los
argentinos y las argentinas poder articular algo diferente. No podemos seguir atados a una
economía primarizada, no podemos seguir atados a los precios internacionales o a que llueva o
a que salga el sol. Necesitamos dar un salto cualitativo los argentinos, de articular lo público y
lo privado. Una alianza entre lo público y lo privado para agregar valor, para incorporar
tecnología.
Miren: cuando uno ve las principales economías que han surgido en los últimos 20 o 30 años,
fundamentalmente, desde el lado asiático, no solamente China. Cuando uno mira cada uno de
esos ejemplos, lejos está de la doctrina que nos quieren imponer acá que el mercado y lo
privado todo lo resuelven. Todo lo contrario: son modelos de acumulación acordados entre el
sector público y el sector privado en las actividades que más retorno provocan y por lo tanto
mayor incorporación de tecnología, de valor agregado y de trabajo calificado. Esta es la
discusión que están esperando millones de argentinos y no las boludeces que se dicen todos
los días en los medios de comunicación. Boludeces. Y perdonen la expresión.
El país…. Miren: cuando les hablaba de la plaza de aquel 25 de mayo del 2003 pero, también
no puedo olvidar la plaza de la calabaza. La plaza del 9 de diciembre de 2015 cuando nos
despedimos, no para siempre. Es cierto… Y no me despedí… Y no me despedí. Yo recuerdo ese
día con mucho amor, mucho agradecimiento, mucho cariño. Créanme que para una militante
política de mi generación haber, después de tres períodos de gobierno, haber podido decirle a
los argentinos que le dejábamos un país mucho mejor que el que habíamos recibido era una
muestra de orgullo.
Miren: más allá de las dificultades porque no era Disneylandia, para Disneylandia hay que ir a
otro lugar. Me parece que aquel día cuando rendimos cuenta en esta plaza y dijimos que
habíamos llegado con la deuda defaulteada más grande de la historia y nos íbamos
desendeudados y con la deuda en moneda dura más baja de las últimas décadas. Ocho por
ciento solamente en dólares. Y no lo digo yo. Fui ratificada después. Que el nivel de
endeudamiento, no solamente era ínfimo, ínfimamente ridículo dijeron en un momento,
propio de una economía africana estrafalaria. Mirá vos. Las familias tampoco estaban
endeudadas, las empresas tampoco estaban endeudadas porque el salario de los trabajadores
era el más alto de América Latina. Porque la jubilación y la cobertura previsional del 97% era la

mejor de América Latina. Porque habíamos lanzado satélites al aire y estábamos incorporando
tecnología. Porque habíamos peleado contra los fondos buitres y sin acceso al mercado de
capitales pagamos más, como dije antes, más de 100.000 millones de dólares. Sin acceso al
mercado de capitales. Ese fue, además, el famoso riesgo país, ese que te volvían loca
midiéndolo. Cuando nos fuimos creo que era de 600 puntos, algo de 600… no recuerdo
exactamente. Esa era la Argentina que dejamos. ¿Y qué fue lo que recibimos cuando volvimos
en el 2019? Nuevamente endeudada la Argentina en dólares. Fuimos en el año 2016 y 2017 el
país en el mundo que más deuda en dólares tomó. Y esto, cuando no se pudo pagar, pasó lo
que pasó. Otra vez el Fondo Monetario pero, con una adicional: ya no eran los préstamos
stand by más o menos normales que se daban a todas las economías de la región o de otras
partes del mundo por parte del organismo multilateral. No, no, no. Le dieron, para que pudiera
ganar las elecciones, 57.000 millones de dólares. Un préstamo inédito, insólito. No, no, no. No
tiene la culpa el chancho sino el que le da de comer. No, no, no, la culpa no es del chancho sino
el que le da de comer. 45.000 millones de dólares le liquidaron y ni así pudieron ganar las
elecciones. Entregaron un país endeudado con dos dígitos de desocupación. También es cierto
que si uno compara, ya que tanto les gusta hablar de números a los economistas, los 657.000
millones de dólares de PBI que les dejé, que les dejamos… perdónenme el personalismo, mala
mía. Se los dejaron los argentinos, no era mío, era de todos ustedes. No era mío, mala mía.
647.000 millones de dólares al 10 de diciembre del 2019 había 457.000 millones de dólares.
200.000 millones de dólares menos de PBI y 120.000 millones de dólares más de deuda. Eso es
lo que hicieron en cuatro años los que hoy nos dicen que quieren volver a conducir el país.
Y quiero ser absolutamente sincera y decir las cosas de frente march porque, seguramente,
algunos de los comentaristas de la realidad deben estar diciendo: “¿bueno, ahora cómo
estamos?”. Todos saben las diferencias que he tenido y que tengo y que no es necesario
explicitarlas porque lo he dicho. Lo dije un 20 de diciembre en la Ciudad de La Plata cuando
dije: “va a haber crecimiento…” Terminaba la pandemia. “Va a haber crecimiento pero, ojo,
cuiden los precios de la economía porque si no, el crecimiento se lo van a llevar cuatro vivos”.
Y pasó que se lo están llevando cuatro vivos porque la Argentina volvió a crecer porque, aún, a
pesar de los errores, equivocaciones o diferencias este gobierno es infinitamente mejor de lo
que hubiera sido otro de Mauricio Macri. No tengo dudas.
Todavía, medido el Producto Bruto del 22, no llegamos a los 657.000 millones de PBI del 15
pero estamos en 633.000 millones. El problema que hoy tenemos, acuciante, es la distribución
del ingreso. Y miren, créanme que para distribuir el ingreso muchas veces hay que ponerle
carita fea a los que tienen mucho porque no se trata de confrontar. ¿O por qué se creen que
en mi segundo gobierno pudimos llegar al 51%? ¿O por qué creen que me odian, me persiguen
y me proscriben? Por eso, porque nunca fui de ellos ni lo voy a ser hagan lo que hagan, me
quieran matar, meter presa, nunca voy a ser de ellos. Yo soy del pueblo y de ahí no me muevo.
También tenemos que saber que es necesario construir organización, profundidad territorial
de la organización, profundidad sectorial en los sindicatos, en las fábricas. Una sola persona no
puede. Tiene que haber una organización. Tiene que haber cuadros que tomen la posta y
lleven adelante el programa de gobierno que necesita la Argentina. Miren: créanme que la
Argentina necesita imperiosamente tres o cuatro ejes sobre los que desarrollar ese programa.
El primero, y en esto quiero dirigirme no solamente a los que piensan como yo o están en esta
plaza. Si nosotros, los argentinos y argentinas no logramos que ese programa que el Fondo
Monetario impone a todos sus deudores, sea dejado de lado y nos permita elaborar un
programa propio de crecimiento, de industrialización, de innovación tecnológica, va a ser
imposible pagarlo por más que digan lo que digan. Cuando Néstor decía: “los muertos no
pagan las deudas”, decíamos eso. ¿Se creen que van a poder pagarlo únicamente con

commodities? No, olvídense de eso porque además, finalmente los commodities las terminan
también regulando los flujos financieros y siempre te acomodan para que sigas debiendo. Es
imprescindible entonces unidad nacional frente a eso. Fue un préstamo político y política
también tiene que ser la solución. En todo caso que lo aten a un porcentaje de exportaciones
pero, que dejen de querer dirigir la política y clausurarnos la industrialización del país y
convertirnos únicamente en proveedores de materia prima. Somos 46 millones. No alcanza
únicamente con la materia prima, tenemos que agregar valor, incorporarle tecnología para
que haya trabajo de calidad y buenos salarios que es lo que el país necesita. Y se puede hacer
porque nosotros lo hicimos durante 12 años y medio.
La segunda: tenemos que abrir la cabeza y mirar lo que les decía hace un rato, como en otras
economías desarrolladas se articula una alianza entre lo público y lo privado. Tenemos
recursos estratégicos extraordinarios gracias a los kukas también recuperamos Vaca Muerta.
Recuperación kuka. Litio, materiales raros. Debemos tener mirada estratégica, que vengan a
explotarlo pero, queremos… no digo que los autos los hagan acá eléctricos pero, por lo menos
hermano, una parte de la batería o la batería entera hacela acá si te la estás llevando toda. Y
cuando escucho a algunos dirigentes, a los cuales respeto porque son dirigentes votados por
su pueblo, ponerse contentos porque en Bolivia y en Chile han sacado legislaciones que cuidan
el litio. Y se ponen contentos porque dicen: “ah, bueno, porque les ponen muchas exigencias
allá, se van a venir todos para acá”. Pero qué vocación de colonia, hermano. Qué vocación de
volver a ser Potosí. Ponete en la cabeza ser Malasia, ser Corea pero, no volver a ser Potosí por
favor.
Es necesario la renovación del pacto democrático. En una plaza como ésta, yo no estaba
porque estaba en Santa Cruz, en Río Gallegos allá por el 30 de octubre del 83. Pero en una
plaza como ésta, desde los balcones de aquel cabildo, un argentino que no era de mi partido
había ganado las elecciones afirmando ser la vida y la paz. Junto a miles y miles de jóvenes
como ustedes que, horrorizados por la tragedia de la dictadura, reclamaban un país diferente
donde los que no piensan igual no son enemigos sino solo son adversarios. Donde quedaba
erradicado y prohibido quitarle la vida al que no pensaba igual. Eso fue también en esta Plaza
de Mayo. Hay que volver a renovar ese pacto. Cuando escucho y dicen: hay que acabar con el
peronismo o el kirchnerismo. Por favor, si con ganarle alcanza. ¿Por qué tenemos que llegar al
exterminio del otro? Y se los digo como parte de una generación que, finalmente, fue
devorada en la vorágine de la violencia política. Con hijos y familiares que ni siquiera tienen el
derecho de ir a llorar a sus seres queridos a una tumba. En nombre de todos ellas y de todas
ellas no puede haber ningún argentino o argentina de bien que no se oponga a esas prácticas
horribles.
Los miro a ustedes y sé que desde algún lugar él también nos está viendo y acompañando,
estoy segura. Como tantas otras y otros.
Quiero, finalmente, quiero decirles también finalmente que es necesaria una renovación de
ese pacto democrático. Volver a darle al país un Poder Judicial que se ha evaporado entre las
tramoyas de una camarilla indigna para la historia de la Argentina. Miren: cuando Néstor llegó
al Gobierno lo amenazaron con la dolarización, me acuerdo el presidente de la entonces Corte
Suprema de Justicia. Debo decir, es increíble pero, si me hubieran dicho que yo iba a decir esto
en algún momento lo hubiera enojado enfáticamente, no lo habría admitido. Pero créanme
que aquella Corte a la que Néstor pidió formalmente se le hiciera juicio político, al lado de este
mamarracho que tenemos hoy, verdadero mamarracho, indigno. Nunca se escucharon y se
dijeron las cosas, nunca se escuchó de ningún miembro de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación las cosas que se saben y que nos enteramos todos los días. Por favor. No importa si es
un jurista de una u otra orientación pero, por favor, los argentinos se merecen volver a tener

una Corte Suprema de Justicia que sea llamada como tal sin ponerse colorado. Por favor se los
pido a todos los partidos políticos de la República Argentina. Es la imagen del país también.
Créanme que con todos los defectos, con todos los errores, equivocaciones, yerros que
pueden tener quienes forman parte de un Poder Ejecutivo, de un Poder Legislativo en sus
distintos partidos políticos, vertientes ideológicas… La sociedad frente a estos dos poderes
siempre tiene una garantía, una garantía inamovible, la del voto. Porque si no te gustan esos
legisladores, no te gusta ese Presidente o aquel Ministro, tenés en tus manos el voto cada dos
años para el Poder Legislativo y cada cuatro para un Poder Ejecutivo. Tenemos que repensar el
diseño institucional, argentinos. No podemos seguir con la rémora monárquica de personas
que son designadas de por vida y que nunca más rinden cuentas a nadie ni a nada. No se saben
sus declaraciones juradas, no se sabe dónde viven, no se sabe qué tienen. Eso no es de
República, eso no es de democracia, pónganle el nombre que quieran. Miren sino, hace pocos
días conocimos un informe de un organismo constitucional respecto del préstamo del Fondo
Monetario Internacional. Y fíjense, se hacen todos los otarios y otarias como perro que volteó
la olla y después se la pasan hablando de democracia, republicanismo y constitución.
Empecemos a cumplir la constitución, investiguemos la deuda, investiguemos a sus
responsables. Es hora de que las instituciones de la República Argentina no estén para cuidar
los intereses de las corporaciones y los poderosos sino la de todos los argentinos y las
argentinas.
Quiero, finalmente, convocarlos a todos y a todas para que cada uno, cada una, en su lugar de
estudio, en el trabajo, en la calle, en el bondi o en el subte o en la bici, cuente y permita que
este entramado de desinformación en cuanto a los verdaderos responsables de la situación
que vive la Argentina en materia de endeudamiento, de falta de dólares, de corridas que
tantas veces han asolado a la República Argentina… esta vez la gente pueda decidir con
claridad pero, sobre todo con información. Por eso, esto no es tarea de una persona, esto es
tarea militante. Basta de pedirle al otro que haga cosas que nosotros no estamos dispuestos a
hacer. Hay que romperse lo que hay que romperse y lo tienen que hacer todos y todas.
Yo quiero decirles que muchas gracias. Hoy antes de venir para acá, por la mañana. Guau,
relámpagos. Hoy, empezó a llover de vuelta… Hoy cuando venía para acá estaba viendo las
expresiones de algunos. Guau, truenos. Me encanta. A mí me encantan las tormentas pero,
claro, yo estoy acá con techito y ustedes no. Qué viva. Pero cuando estaba viniéndome para
acá veía hoy a la mañana las expresiones de compañeros, compañeras que se estaban
acercando a la plaza. Y me quedo con tres para finalizar y despedirlos. El de una compañera…
sí, cómo que no. El de una compañera de González Catán, gracias compañera. Una compañera,
no sé el nombre porque no dijo el nombre pero era una compañera, ella venía sola, rubia con
una coleta que venía de González Catán. No sé, debe estar por ahí escuchándome a lo mejor. A
esa compañera que me miró desde su sensibilidad de mujer: gracias, muchas gracias. La
pasaron por C5N, obviamente estaba mirando C5N, por TN esas cosas no las pasan. Después
había una pibita chiquita que había venido de San Juan, Hebe, que debe estar por ahí también
y que venía a verme y agradecerme. Gracias Hebe. Y un compañero, José Flores, creo que era,
gaucho de Salta, con el poncho colorado de Güemes y dijo algo muy hermoso de su madre que
le hablaba de Evita. Aunque había perdido el sentido hablaba de Evita y de él y que me quería
mucho. Yo también te quiero mucho y los quiero mucho a todos y a todas. Muchas gracias por
esta tarde maravillosa. Muchas gracias por tanto amor. Es lo que me ha sostenido en pie. Sin
ustedes, sin el amor, sin los rosarios que me alcanzan, sin Dios y sin la virgen seguramente no
estaría acá. Muchas gracias a todos y a todas, los quiero mucho.

Fotos Infobae

5/24/2023

LA PRENSA OPOSITORA RETOMA EL SUEÑO DEL FIN DEL KIRCHNERISMO


 La reseña sobre medios de  Hugo Muleiro:  LA PRENSA OPOSITORA RETOMA EL SUEÑO DEL FIN DEL KIRCHNERISMO

Los pronunciamientos recientes de la Vicepresidenta son usados por los medios opositores para exaltar al máximo las dificultades del oficialismo en la definición de su candidato, pero en especial para recuperar un viejo sueño, ya muy repetido y que excede el turno electoral: el fin del kirchnerismo y en especial el ocaso político de Cristina Kirchner.

   El deseo de extinción de su conducción del peronismo, que ya en la campaña de 2015 habían anunciado reiteradamente varios columnistas (el kirchnerismo iba a quedar reducido a una “facción” minoritaria, escribió una y otra vez Morales Solá) reaparece en textos del domingo 21. 

   Kirschbaum, el jefe de redacción de Clarín, escribió que Cristina Kirchner no se presenta porque quiere evitar una derrota que “apresure su final”. La tapa de La Nación incluyó el título “Largo adiós de los Kirchner” y, en alarde de gran inventiva, Morales Solá habla de la Vicepresidenta como “triste, solitaria y final”.

   De vuelta en Clarín, Van der Kooy dice que la “fuga electoral” de Cristina Kirchner es “el epitafio para el proyecto hegemónico que nació en 2003”. Los impulsos mortuorios que manchan de sangre la historia de la derecha argentina cada vez que se refiere al peronismo, sus evoluciones e involuciones, le dan de paso al Presidente. Rodríguez Yebra lo despliega en La Nación sobre el llamado de Alberto Fernández al acto del 25 de Mayo, que hizo “como quien invita alegremente a su velorio”.

   Detrás de estas sentencias editoriales uniformes hay algunos matices, como los que desplegaron los columnistas Miri y Bonelli en Clarín, que coincidieron en que la Vicepresidenta desiste de la candidatura solo para “preservar su poder”. Este diagnóstico es acompañado en La Nación con una queja lastimosa de Claudio Jacquelin: Ella exhibe “nula disposición” a resignar poder y “mucho menos a rendirse”, se queja con amargura.

   Varias y varios columnistas, también de Infobae, se lanzan después a tejer infinidad de especulaciones sobre la definición de la candidatura oficialista. Que Kicillof, que Wado de Pedro, que Massa, que el Presidente empuja a Scioli, despliegues sustentados solo en especulaciones o versiones sin fuente, como ya es común, aunque esta vez tomándose de la confusión que afecta al Frente de Todos.

   Son esfuerzos esmerados por dar servicio a Juntos por el Cambio, a pesar de algunos reproches por una interna tan intensa y enredada como la oficialista, aunque menos publicada. Así, el presunto acuerdo para que el PRO vaya a las PASO con un solo candidato en la capital es llamado “consenso”. En cambio, si exponentes del oficialismo promueven ese mismo camino, los títulos dicen que “no quieren las PASO”.

   Los reproches a la alianza derechista se publican esporádicamente, con el tono más indignado por parte de Morales Solá, que pregunta “por qué se afana en perder las próximas elecciones”, cuando está ante un Gobierno inerme ante la inflación y amenazado por la híper y un estallido, como saboreó Lanata en su nota del sábado.

   Las descripciones sobre el presuntamente continuado crecimiento del ultraderechista Javier Milei son incluidas aparentando sorpresa en estos medios, que pretenden olvidar que son los que lo encaramaron como figura influyente mediante horas de transmisión televisiva y espacios generosos en los demás formatos bajo su control.

   Esa generosidad siguió en estos días, con sendos reportajes a Victoria Villarruel, la negacionista elegida por Milei como compañera de fórmula. Los entrevistadores de Clarín y La Nación no le hicieron una sola pregunta que la pusiera en aprietos, algo que le reclaman con altisonante cacareo a Pablo Duggan, de C5N, tal vez indignados porque condujo la entrevista con la que consiguió formidables índices de audiencia.

   Más amabilidades, algo indirectas, con Milei: Bonelli escribió el viernes que en el FMI los burócratas están “perturbados” con ese candidato, quien para acomodarse armó un equipo de economistas “creíbles”, dice, entre ellos el ex ministro Roque Fernández. Además, apunta, dialoga siempre con Cavallo y con Macri. Dos días después, el diario le dedica dos páginas a Roque Fernández, quien niega integrar el “equipo” de Milei, aunque admite que se comunican “de vez en cuando”. Como dijo el flamante precandidato a gobernador bonaerense, Grindetti: “en algunas ideas concuerdo”.

   El diagnóstico reiterado del final político de Cristina Kirchner no alivia el ajetreo de la fuerza de tareas judiciales de Clarín. Copito Capuchetti rechazó revisar el teléfono del diputado Milman para así impedir la investigación de conexiones políticas en el intento de asesinato del 1 de septiembre, por lo que el redactor Gambini felicita a la jueza. No hay nada que investigar y no aparecen pruebas “porque no existen”, sentencia el diario que ya puede adoptar nuevo eslogan: gran copito argentino.

   Y por si acaso el ansiado final político no le llega a la Vicepresidenta, el mismo diario publica por segunda vez en diez días el “calendario judicial” que le espera, con las amenazas que ya son de rutina. Uno de los Wiñazki le puso contexto político a estas operaciones, al repudiar el “neomontonerismo”, mientras La Nación volvió a regalar espacios a abogados no neovidelistas, sino videlistas, que atacan la “adulterada versión” del kirchnerismo sobre los 70.

   De verdad: Milei no está tan solo.

(Reseña de Hugo Muleiro)

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