La iglesia que dejó en la injusticia a las víctimas del pederasta Pedrajas
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Tenía que fracasar como ha fracasado el intento de los juristas "independientes", quienes alegremente se aliaron con la iglesia católica para promover la realización de un referéndum para reformar la justicia, y que como es ya de conocimiento público no alcanzaron a recolectar la cantidad de firmas para este fin, y una de las razones para este fracaso se debe al escándalo en el está envuelta hoy la iglesia. Es decir en términos populares: "a mal palo se arrinaron los juristas "independietes".
¿Cuál entonces ha sido la causa para este desinterés ciudadano, que apenas superaron la mitad de la cantidad de firmas requeridas para este fin? No creo para nada que esta apatía se haya dado porque sólo exista un casi ya normalizado desinterés en que esta aspiración de la gente de transformar la justicia se de con un referéndum, sino que existen otras razones más de orden ético y moral, y que es en lo que la iglesia está metida que la descalifica como un actor confiable para la inciativa que se plantearon.
Es que esta iniciativa "ciudadana", al márgen de estar viciada por el hecho de que quienes la plantearon, como es el caso de los juristas "independientes", quienes no son más que un grupo de impostores, por ser viejos operadores de la Partidocracia, como son los casos, ya sea de Juan del Granado o José Antonio Rivera, quienes han tenido un pasado partidario, vinculado a esa Partidocracia; está también viciada por el hecho que la iglesia igualmente tiene un pasado, pero además un pervertido pasado, y que es un factor que ha sumado para restarle apoyo de la ciudadanía a esta iniciativa.
Y es que la iglesia tiene inoculado el pecado original de la pederastia en lo más íntimo de su ser como institución religiosa, y que es un hecho que no deja de tener un grado de innegable incidencia dentro la sociedad, para provocar en gran manera que la ciudadanía pierda interés en la iniciativa.
Es cuando entonces surge una elemental cuestionante, ¿con qué autoridad moral la iglesia puede exigir que se transforme la justicia, si todos los casos de pederastia terminan en la más impúdica impunidad como este último?
Y es que el escándalo del pederasta de Pedrajas ha desnudado no sólo el grado de perversión dentro una de las obras de la Compañía de Jesús, como han sido los más de 80 casos de abusos sexuales dentro el colegio Juan XXIII, sino la total falta de voluntad dentro la orden para esclarecer, y en todo caso encubrir los abusos por parte de los curas, en vez de denunciarlos ante la justicia y constituirse en parte coadyuvante contra estos abusos.
Es decir que ha sido la propia iglesia la que se ha descalificado moralmente a sí misma por su corrupta complicidad con las conductas más repugnantes, dejando en la impunidad a los responsables, así como en la más absoluta injusticia e indefensión a las víctimas, perdiendo toda credibilidad como institución de servicio hacia los demás, y ni qué decir para poder transformar la justicia.
Rolando Prudencio Briancon
Abogado

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