viernes, 19 de junio de 2026
Los amici del Orsi
Los
vínculos del comité de campaña de Orsi con La Tahona
Cosecha
canaria
Brecha,
5 junio 2026
Betania Núñez Camilo Salvetti
Ya
amainada la tormenta política que generó el episodio de la
camioneta Hyundai Santa Fe, el estudio de las trayectorias de dos
integrantes del comité de campaña de Yamandú Orsi –exjerarcas de
la comuna canaria estrechamente vinculados al grupo La Tahona–
permite desentrañar una política de relacionamiento con puertas
giratorias y conflictos de intereses entre la función pública y la
privada. Además, expone cómo los desarrolladores de barrios
privados –beneficiados durante las gestiones de Orsi en la
intendencia– apoyaron y financiaron sus campañas.
Vista de uno de los barrios de La Tahona. La Tahona Propiedades.
Como una madreselva, el empresariado crece y se enreda con la política. Pero hay riesgos: puede terminar robándole la luz a la planta huésped, así como generar un efecto estrangulador e impedir que corra la savia.
En la trayectoria política del presidente de la república, Yamandú Orsi, ambos tallos están firmemente entrelazados desde hace años. El episodio del descuento de 25 mil dólares en la compra de su camioneta Hyundai Santa Fe y la entrega de un vehículo donado por Car One para la campaña como parte del pago son solo una muestra de su estrecho vínculo con empresarios que invirtieron en Canelones mientras estuvo al frente del gobierno departamental.
En el centro de estas inversiones, que se llevaron los aplausos y los elogios de muchos defensores de la «teoría del derrame» y fueron, en parte, una plataforma sobre la que se paró Orsi para lanzarse al escenario nacional, estuvo la Agencia de Promoción a la Inversión (API) de la Intendencia de Canelones, liderada por Julio César Filippini durante la década que abarcó sus dos períodos como intendente. Para alguien que se mueve en la «puerta giratoria» entre lo privado y lo público, es fácil enredarse.
Filippini –frenteamplista, contador, exfutbolista– comenzó a trabajar en la comuna canaria durante el mandato de Marcos Carámbula, mientras Orsi se desempeñaba como secretario general. En 2010 ya era contador general de la Intendencia de Canelones (IC) y para abril de 2015 aún continuaba ejerciendo como contador de La Tahona (véase en la web del semanario el documento público que explicita su vínculo profesional con Runtuna SA,1 una de las principales empresas del grupo). Pocos meses después Orsi asumía como intendente y se creaba la API, e inmediatamente Filippini adquiría su titularidad. Diez años más tarde, el jerarca le diría a un medio especializado: «Orsi me dio la llave de una agencia de inversiones que no existía»; desde ese momento «decidimos que teníamos que ser la mejor agencia de América» (Comex Latam, 2-X-25).
A lo largo de esos años en los que fue jerarca de la IC, Filippini se desempeñó como síndico de La Tahona Inversiones SA –una función interna de contralor de la gestión que rinde cuentas a los accionistas– y en 2023 firmó su último informe de cara a la asamblea ordinaria, en el que señalaba, tal como lo hacía desde hacía años, en cada abril: «Dejo constancia que desde mi designación he procedido a controlar la gestión y la administración de la sociedad a través del examen de la documentación e información proporcionada por la Gerencia, no planteando observaciones a la forma en que ha desarrollado su actividad». La memoria anual de La Tahona Desarrollos SA correspondiente a 2023 indica que Filippini renunció a su cargo como síndico en mayo. Sin embargo, un documento de ese mismo año lo ubica de vuelta como integrante del Comité de Auditoría y Vigilancia de la empresa, en el que aún se mantiene.
Al mismo tiempo, Filippini estuvo al frente de la API, de la comuna canaria, cargo que ocupó hasta el 20 de febrero de 2025, cuando se despidió de «compañeros, empresarios y amigos» –según consta en una foto que publicó en su cuenta de Instagram–, en una cena con la hoy ministra de Industria, Fernanda Cardona, integrantes de la Fundación para la Competitividad, la Innovación y el Desarrollo de Canelones, empresarios del Parque de las Ciencias, La Tahona y el Parque Industrial Olmos. Pasaría entonces, según anunciaba, a integrar el gobierno nacional.
Filippini fue designado el 10 de junio de 2025 como ministro del Servicio Exterior, cargo de particular confianza del Ministerio de Relaciones Exteriores. El 27 de ese mes comenzó a cumplir funciones en la embajada uruguaya en Paraguay como encargado de inversiones y negocios. Hoy continúa en Paraguay y, al mismo tiempo, según consta en la página web del Banco Central del Uruguay, es uno de los tres administradores de La Tahona Inversiones SA. Poco antes, en diciembre de 2024, Leandro Añón, CEO y fundador de La Tahona, decía a Forbes Uruguay que uno de los planes del grupo es expandirse a Asunción, Paraguay. Brecha intentó contactarse con Filippini a su celular personal y llamó a su despacho en la embajada, donde le dejó un mensaje dando cuenta de la importancia de contar con sus posibles descargos de cara a esta nota, pero no obtuvo respuesta.
«La actual Intendencia de Canelones no mantuvo la tónica de Yamandú Orsi, que favoreció el desarrollo de barrios privados», dijo en diciembre de 2024 Leandro Añón en referencia al breve período en el que se desempeñó como intendente interino Marcelo Metediera.
LOS AMIGOS DE ORSI
En 2024, Filippini fue uno de los cuatro integrantes del comité de campaña que Yamandú Orsi designó ante la Corte Electoral en su camino a la Presidencia. Según pudo saber este semanario, era el encargado de las finanzas.
Mucho se dijo sobre el evento convocado por la candidatura de Orsi en el hotel Enjoy en el verano 2024, con mesas a 10 mil dólares y conferencia de Carlos Páez. Pero entre el glamour de Punta del Este pasó desapercibida otra cena que recaudó más del doble del dinero que la del Enjoy. Fue en el Club House Viñedos de La Tahona, participaron empresas y personalidades de distintos sectores y se recaudaron más de 6 millones y medio de pesos, de acuerdo a la rendición de cuentas presentada por la fórmula presidencial del Frente Amplio ante la Corte Electoral. Brecha solicitó a la Presidencia que informara cuándo se realizó el evento, si se abonó el arrendamiento del lugar o fue una cortesía de su dueño y quiénes asistieron, pero al cierre de esta edición aún no había recibido respuesta. En la rendición de cuentas consta únicamente que el evento tuvo un costo de 48.276 pesos, probablemente asociado a organización y catering.
«Fue una charla con una parrillada. Sí, sí, recuerdo; en el Club House de Viñedos de La Tahona», dijo a Brecha otro de los integrantes del comité de campaña de Orsi, el ingeniero agrimensor Fernando Lema, quien aclaró que trabajó en la campaña en calidad de «amigo de Orsi» para aportar a la capacidad de recaudación, a partir de la invitación a «amigos, conocidos, profesionales, comerciantes, promoviendo la asistencia, vendiendo tickets a mesas. Un trabajo muy de hormiga», pero no en un rol de diseño político de la contienda electoral. «Formamos un equipo de amigos de Orsi para ordenar la parte financiera, recibir el dinero, administrarlo, declararlo», aclaró. Lema confirmó que ya había participado de las anteriores campañas de Orsi de cara a la Intendencia de Canelones, momentos en los que la cantidad y variedad de aportantes fue aún mayor.
Lema y Orsi coincidieron durante el mandato de Marcos Carámbula, cuando el hoy presidente era secretario general y el agrimensor era subdirector de Planificación Territorial y Acondicionamiento Urbano. Lema había trabajado en los noventa en el fraccionamiento de un barrio privado, un emprendimiento que se fundiría durante la crisis de 2002 y sería retomado por el grupo La Tahona. Antes de la gestión de Carámbula, había tenido participación en la elaboración de la Ley de Urbanizaciones de Propiedad Horizontal, durante el gobierno nacional de Jorge Batlle. Más tarde, desde la IC, impulsó nuevas normativas relacionadas con el ordenamiento territorial del departamento e incentivó la creación de la API, que lideraría Filippini. Una vez fuera de la gestión pública, retomó su actividad privada y realizó los fraccionamientos de Mirador, Viñedos y Cavas de La Tahona.
El origen de la gran ganancia que lograron los desarrolladores de barrios privados tuvo que ver con la recategorización de suelos rurales que, con el aval del gobierno departamental, pasaron a ser urbanos, incrementando exponencialmente su valor. Este tipo de emprendimientos tiene la particularidad, además, de encadenar distintos negocios vinculados al sector inmobiliario, así como también al de la construcción, los servicios y el financiero.
Cuando Orsi se postuló para su segundo mandato a la IC en 2020, aportaron a su campaña figuras como Alejandro Ruibal (de la constructora Saceem), Fernando de Posadas (del estudio Posadas, Posadas y Vecino), Juan Antonio Damiani (director de DDC Desarrollos, encargado del proyecto Lagos en Parque Miramar), el economista Eduardo Ache (estrechamente vinculado al desembarco de Car One en Uruguay), los empresarios Jorge Tomasi, Fernando Pache y Daniel Boix, distintos integrantes de la familia Añón, el desarrollador de barrios privados Juan Balsa, entre otros, por un total de casi 3 millones de pesos. Solo el Parque de las Ciencias y Urufarma, en tanto, hicieron contribuciones por más de 1 millón. En la elección departamental de 2015, La Tahona había aportado, como empresa, 133.500 pesos.
Sobre algunos de estos empresarios, Añón comentaba a Forbes (15-I-25): «Eso es lo que hace un emprendedor, llevás lo que hacés a tu lugar, a donde vivís. Hoy ese mismo grupo de abanderados de la ruta 101, entre los que están Tomasi y Fernando Pache, trajeron a Google, que instala su data center con una inversión de 850 millones de dólares en la ampliación del Parque de las Ciencias». El empresario le aseguraba al medio que los comercios de la zona «crecieron increíblemente».
«Está Car One, con Tienda Inglesa y 20 tiendas de primera línea, hay colegios, farmacias, deliveries», sostuvo Añón, que auguraba que en los próximos diez años La Tahona crecerá tanto como en los últimos 30: «Vamos a desarrollar más de 200 hectáreas. Para esto ya tenemos la tierra y los permisos encaminados». Sin modestia y sin conflicto, aseguraba, además: «Somos en Uruguay el Nordelta de Argentina».
La inversión inmobiliaria trajo un aumento exponencial de los barrios privados en Canelones. En un artículo de 2025, el doctor en Estudios Urbanos y profesor de la Universidad de la República Marcelo Pérez Sánchez2 señalaba que, en marzo de 2020, había 17 barrios privados –ya sean clubes de campo o barrios cerrados– en Canelones, lo que representaba el 27 por ciento de los de todo el país, con una superficie de 658,8 hectáreas. En el período posterior a marzo de 2020, indica Pérez Sánchez, la IC tenía en carpeta otros ocho desarrollos de barrios privados.
«El modelo Canelones» tiene ahora vía libre en la Torre Ejecutiva. A un mes de asumir como presidente de la república y durante su primer Consejo de Ministros, Orsi aprobó un decreto (el 85/25) con el que extendía por un año un polémico beneficio que había otorgado Luis Lacalle Pou a los barrios privados.
La administración anterior estableció que, antes del asesoramiento de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones, el Poder Ejecutivo otorgara una serie de beneficios fiscales para la construcción (incluidas, explícitamente, las «urbanizaciones de iniciativa privada»), como la exoneración de tributos referentes a la importación de maquinaria para la obra civil, así como deducciones al impuesto a las rentas de las actividades económicas y al impuesto al patrimonio. El decreto estaba enfocado en obras de más de 60 millones de unidades indexadas, pero luego ese mínimo se redujo a 30 millones. Aunque originalmente aplicaba para aquellos proyectos presentados antes del 31 de diciembre de 2021, la fecha límite se fue postergando hasta el cambio de gobierno. La actual administración decidió continuar con esta política para los proyectos presentados antes del 1 de enero de 2026 y que tengan ejecución prevista para antes del 30 de setiembre de 2028. Así, la enredadera sigue apretando.
La Tahona tiene una arquitectura financiera compleja, con distintas sociedades anónimas cruzadas –unas invierten en terrenos, otras se encargan de la gestión–, entre las que se cuentan Tahona Inversiones, La Tahona Desarrollos (ambas cotizan en la Bolsa de Valores de Montevideo), Tecnufar SA, La Tahona Golf Club SAD, Fomex SA, Moraine SA y Runtuna SA. ↩︎
Marcelo Pérez Sánchez y otros, Conflictos territoriales: discusiones, experiencias y aprendizajes en el Área Metropolitana de Montevideo, Universidad de la República, 2025.
Estado de situación patrimonial de Runtuna SA compilado por Julio Filippini – 2015 Descarga
Rendición de cuentas – Elecciones departamentales 2020 – Orsi Descarga
Rendición de cuentas – Elecciones nacionales 2024 – Orsi Descarga
Via El muerto https://elmuertoquehabla.blogspot.com/2026/06/los-amici-del-orsi.html


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